Procedo a comentar párrafo a párrafo el siguiente texto, escrito por Marina Muñoz, @Aniwarm, disponible en http://ishkarioth.com/libreargumento/2012/01/15/el-estado-es-un-bien-necesario/

¿Quién no ha oído hablar alguna vez de que el Estado es un arma manipuladora que utiliza a los grandes empresarios, los políticos y, en definitiva, a gente de poder, para reprimirnos y alienarnos como si de una fábrica de personas se tratase?

Alguien habrá :P

“Hay muchas personas y corrientes de pensamiento que consideran al Estado como una entidad innecesaria, antinatural o incluso maligna. Los marxistas, por ejemplo, creen que el Estado es un instrumento de opresión de las clases dominantes, el cual, de acuerdo a ese relato mágico de cuento de hadas que hace Marx, “se disolverá” luego de un breve período de “dictadura del proletariado” (léase: “dictadura del Partido”) para dar luz a la sociedad comunista. Varios de sus sobrinos progresistas sostienen que el Estado es una entidad represiva y coartadora de derechos, cuya existencia es un mal necesario y sólo tolerable mediante la reducción de sus poderes. Las tradiciones del liberalismo ven al Estado como un ente cuya sola misión es la protección de los derechos y libertades de los habitantes mediante la restricción del goce de los mismos. Finalmente, los anarquistas lo consideran un mal completamente injustificable y una estructura nefasta e innecesaria, ya que las personas son naturalmente buenas y perfectamente capaces de organizarse espontáneamente para castigar violaciones a las normas de convivencia.” -La bestia política: ¿Es necesario el Estado?

Una realidad cierta, sí, con la imprecisión de que el anarco-capitalismo, es un anarquismo que no presupone que el ser humano no vaya a cometer crímenes y es una subclase de liberalismo que niega la necesidad del Estado. Pero no es más que una leve matización.

Mal, mal, mal. Cualquiera con una idea básica de Ciencias Sociales sobre los principios de la Teoría de la Acción Racional sabe que el hombre nunca fue altruista por propia voluntad y que siempre vamos a mirar más por nuestro propio beneficio que por el del vecino al que apenas conocemos, ya saben, racionalidad e individualismo metodológico.

'El Hombre nunca fue altruista por su propia voluntad' La frase estrella de la autora ;D . Esta frase tal cual es errónea. En primer lugar hay que definir altruismo. Hacerlo como "actuar en contra del propio beneficio o actuar sin recibir nada a cambio" Es una contradicción: toda acción humana que no se vea forzada por la coacción implica un beneficio empresarial. Sea dinero o sea sentirme bien conmigo mismo por darle unas monedas a un mendigo. El altruismo puede redefinirse, no obstante y sin alejarse de la definición original, como 'Actuar en favor de otra persona, sin recibir ni esperar beneficio material alguno' (o recibiendo únicamente la apreciación psíquica de haber hecho lo correcto).

Definido alstruismo, encontramos otra contradicción. Cada día vemos a gente altruista sin que nadie les ponga una pistola en la nuca y les obligue a serlo. De hecho, el altruismo o la solidaridad, cuando son en contra de la propia voluntad, dejan de serlo. ¿Qué mérito ético tiene ayudar a otra persona si te obligan a ello?

Lo siguiente es cierto: el beneficio personal es la meta del agente siempre, pero eso no  impide el altruismo tal cual fue definido. El individualismo metodológico lo que dice es enfocar una disciplina (la sociología o la economía) desde el punto de vista del único ente que actúa: el individuo, meramente.

Sé de un ejemplo genial y muy fácil de entender: hace 2 o 3 años se oía decir, a veces, que debíamos comprar bolsas reciclables para hacer la compra porque eran mejores para el medio ambiente, sin embargo, prácticamente nadie las utilizaba, no porque no les diera igual el medio ambiente, ni mucho menos, sino porque les salía mucho más rentable utilizar las bolsas de plástico que daban gratis. ¿Qué pasó cuando estas empresas decidieron ponerle un coste a las bolsas de plástico que todo el mundo utilizaba? Exacto, a partir de ahí se podía comprobar sin esfuerzo alguno cómo la gran mayoría ahora sí utilizaba las bolsas reciclables.

Claro ejemplo de la tragedia de los bienes comunes: ¿Contaminaron las bolsas algún terreno privado? Apenas. Los que lo hicieran podrían ser demandados por el propietario de la parcela en cuestión. Lo que es de todos al final resulta siendo de nadie.

A continuación se obvia un dato: las compañías empezaron a cobrar porque se las obligó a reducir un 50% su uso de bolsas por ley. Pero es irrelevante. En el libre mercado, la empresa juzgaría si le sale rentable cobrar bolsas o no. Si no hubiese ley que las obligue, ¿Las cobrarían? Pues depende del precio del plástico, prácticamente. Es decir: de momento no, hasta que fuesen prohibitivamente caras y el propio mercado les fuerce a cobrarlas.

Pasa lo mismo con el petróleo: Los ecologistas se quejan de su uso, pero no parecen ver que el petróleo es finito, y según su oferta se vaya reduciendo, su precio aumentará, haciendo caer la rentabilidad de su uso, y haciendo que el propio mercado cambie suave y progresivamente a nuevas formas de energía.

Lo cierto es que a casi ninguno de ellos le importaba lo suficiente el medio ambiente y la contaminación por el derroche de los plásticos como para gastarse 1€ en una bolsa reciclable, pero sí les importaba su economía cuando vieron que con 1 céntimo, otro céntimo y otro céntimo, al final, les salían caras las bolsas de plástico y entonces decidieron que lo mejor para sus bolsillos sería comprar una bolsa reutilizable o un carrito de tela de éstos que suelen llevar las señoras mayores al mercado.

Incentivos, por ellos nos movemos. Y en un mercado intervenido son tales que los planes empresariales se llevan a cabo de tal manera que beneficien a la sociedad lo máximo posible, respetando la propiedad privada, claro está.

Y eso no es para nada reprochable, de ninguna de las maneras, es lógico que todas estas personas actuasen así en ese momento.

Correcto :3

Volviendo al tema que nos ocupa. ¿Por que sí debemos tener un Estado, por qué es un bien y no un mal -necesario o no- como muchos predican? Bien, Olson ya distinguió en su último libro “Poder y prosperidad” entre los problemas que podrían surgir si hubiera o no Estado. Formularé otra pregunta, ¿por qué se le tenía tanto miedo a los Hunos? Estos no tenían un sitio concreto al que atacar, un día aquí y otro día allá, por eso mismo no les importaba la magnitud de los daños, puesto que no sabían cuándo volverían para llevarse algo más, arrasarían con todo y, sin ningún tipo de remordimiento, matarían a quien se cruzara con ellos.

¿Es el Estado un bien? Habría que definir qué es un bien. Porque sea necesario o no, lo cierto es que es una institución coactiva, un monopolio de la violencia, en palabras de Weber y la violencia, salvo en defensa propia es mala (Desde el punto de vista iusnaturalista). El estado no es bueno, ahora bien, puede ser un mal necesario o puede no serlo, eso es otro asunto diferente.

Imaginemos que éstos se hubiesen instalado en un sitio concreto y hubieran dicho: “Este es nuestro territorio, aquí estarán los que trabajen para nosotros y nadie entrará si no está dispuesto a producir beneficios”. Otro gallo hubiera cantado, claramente.

El ejemplo de los Hunos es algo desafortunado, porque se dedicaron invadir y conquistar a la fuerza, valga la redundancia, a otros pueblos. Pero admitiendo dialécticamente el argumento, habría que ver dónde está el inicio del Estado para comprobar su legitimidad, y creo que en todos los casos está la violencia. Si pusiésemos por escrito el célebre Contrato Social, creo que sólo un loco o un necio lo firmaría voluntariamente. ¿Someterse enteramente al dictado de una mayoría omnipotente  que pueda imponernos cualquier cosa? Wow.

Veamos por qué con otro simple ejemplo: pongamos que yo soy la típica abusona de clase -los Unos o el Estado- y le tengo echado el ojo a 10 críos -las víctimas de los Unos, el pueblo- que sé que me darán su bocadillo a cambio de que no les pegue pero, sin embargo, yo tendré que protegerles para que estos puedan seguir dándome su bocadillo todos los días y no se lo den a otro. De esta manera se establece una relación que les conviene a todas las partes.

Pongamos que yo soy Don Corleone y si no me pagas, te pego un tiro. Eso sí, te daré protección, y muy decente. Sí, ambas partes se benefician, pero es un intercambio coactivo. Eso no mola.

Hablando en nuestro contexto: el Estado ofrece una ciertas ventajas -nos proporciona cierta seguridad con un ejército que nos defendería en caso de que fuera necesario, nos asegura una sanidad, educación, nos permite adquirir una vivienda y comprar todas las cosas que podamos y necesitemos- a cambio de que le demos una parte de lo que ganamos para que éste pueda seguir ejerciendo el poder sobre nosotros.

Cierto. Será ineficiente, pero sí, proporciona eso a cambio de que sus ciudadanos le proporcionen parte de su riqueza para mantener vivo al Leviatán. ¿Pero es necesario que estos servicios los proporcione el Estado? Lo pongo en duda.

Aunque si todavía no están de acuerdo, díganme por qué, hoy día, no hay ningún país próspero, o con vistas de prosperar de aquí a unos años que mantenga la anarquía como sistema de funcionamiento. Si no lo hay es porque es necesario para el correcto funcionamiento de cualquier nación. ¿Por qué no funcionaron las comunas de los hippies en libres asociación comunitaria, sin ningún tipo de normas que regularan la convivencia? ¿Por qué tuvieron que imponer las mismas normas que querían evitar? Todo apunta a que necesitamos un gobierno bien formado, que nos quite lo justo, pero que lo invierta bien -ya lo dijo Bastiat en “Lo que se ve y lo que no se ve”, los impuestos mal utilizados son perdidas para todo el que haya contribuido- en definitiva, un Estado transparente.

No, no lo estoy! D: El argumento en apariencia parece coherente, ¿Si tan buena es la ausencia de Estado, por qué los países sin Estado no son utopías? ¿Por qué Somalia no es el paraíso en la Tierra?

Por partes: las normas son necesarias, pero la existencia de normas y de estado de Derecho no requieren de Estado, con mayúscula, de Derecho. Respecto al argumento de Bastiat, es cierto: Pero lo llevo un paso más ¿Cómo saber si los impuestos están mal o bien utilizados? En el mercado, tal criterio es el de beneficio económico: si obtienes beneficio con una acción, estás haciendo algo bueno, siempre que respetes los derechos ajenos. Problema: el Estado no respeta los derechos de propiedad, precisamente por su propia naturaleza: los impuestos se obtienen, en última instancia, a punta de fusil. Pero, nuevamente, admitamos dialécticamente que la violencia estatal no es mala: que los impuestos son perfectamente legítimos y justos. El Estado sigue sumido en el problema del cálculo económico: Un Estado podría construir aeropuertos tipo Castellón o soterrar todo lo soterrable sin enterarse. Total, salvo que haga algo realmente salvaje, la gente no va a huir en masa. Un empresario, si hace algo que no está bien invertido, quiebra. Un Estado, no necesita ser rentable para subsistir, tiene una masa de ciudadanos exprimibles a su disposición.

Esto es por supuesto mitigable introduciendo ciertos criterios de mercado en el Estado, pero aquí ya vemos que es precisamente el pasito hacia el mercado lo que hace eficiente al Estado y no al revés. El Estado empresario por excelencia fue la URSS, con su GOSPLAN a cargo de toda la economía. Fracasó.

Bien, y respecto al argumento inicial de por qué no todo es anarquía, se puede replicar que ¿Por qué en la Edad de Piedra no había democracias? ¿O por qué en el Medievo predominaba el vasallaje? Las condiciones cambian. Ahora mismo, la defensa nacional es una necesidad, pero es previsible que las guerras entre naciones desaparezcan según aumenta la globalización e interrelación entre naciones. Si el Estado ya no necesitase ejército, perdería una de sus funciones históricamente originarias: la del caudillo fuerte que protege a sus seguidores (aunque lo sean a la fuerza). Quizá el Estado haya sido un mal necesario hasta ahora, quizá, ahora mismo no estoy seguro. ¿Pero podemos afirmar que lo será en un futuro? Pregunta compleja, aunque no veo demasiados problemas para afirmar que no: que desaparecerán progresivamente. Aunque es sólo una conjetura. Habría que preguntarle a Hans Hermann-Hoppe sobre ello :P.

Sobre Somalia se podría escribir un artículo entero, pero para no extenderme, le cedo la palabra a Stefan Molyneux http://www.youtube.com/watch?v=qtGkTRnocZI&list=FLRV4PMgvZmoPYlJISxStPmQ&index=2&feature=plpp_video

Esto lo asentó Weber, el creador de la definición moderna de Estado: “El Estado es una organización capaz de ejercer el monopolio de la violencia legítima en un territorio”. El Estado que mejor sepa hacerlo más estable y seguro será, económica y socialmente.

Teniendo en cuenta que el hombre es un lobo para el hombre, el Estado, queridos lectores, es lo mejor que nos podría haber pasado.

Y finalmente, vale, asumo que eso de mejor es empleando la mínima violencia posible, y esto es una minarquía, pero no estoy de acuerdo con eso último.

Si el hombre es un lobo para el hombre, ¿Poner a los (peores) lobos de la manada a dirigirnos es algo bueno?  Y aunque no sean los peores, la Teoría de la Elección Pública nos dice que la clase dirigente de una nación tiene grandes incentivos para actuar en su propio favor y el de los grupos de interés que los apoyan.

Y finalmente, resulta que la mayoría de las personas son lo que diríamos, buenas (de lo contrario viviríamos en barbarie, al ser el crimen lo común, y la cooperación, lo inusual). Y bien, estos individuos perniciosos, corruptos, mentirosos e hipócritas se suelen concentrar, curiosamente, en las filas de los sirvientes Estatales, votados por una mayoría de personas buenas. Curioso. (Una reflexión más profunda sobre esto aquí, también por Molyneux http://lewrockwell.com/orig6/molyneux4.html )

Terminado queda. En conclusión, los argumentos presentados no son suficientes como para justificar la necesidad de un Estado, si bien tampoco me he centrado aquí en  refutar su necesidad.

José Luis Ricón Fernández de la Puente

Citation

In academic work, please cite this essay as:

Ricón, José Luis, “Réplica a 'El Estado no es necesario'”, Nintil (2012-06-25), available at https://nintil.com/replica-a-el-estado-no-es-necesario/.