Sobre el papel irrelevante de la mujer qua mujer en el debate del aborto

Algo que suele decirse de algunos debates sobre el aborto es que no hay presencia femenina en ellos. Esta posición podría acotarse entre el extremo de que debe haber al menos una mujer en cada debate, hasta el otro extremo de que, de entrada, sólo las mujeres pueden debatir sobre este tema. Aunque no se hace eso explícito, la presencia exclusiva de seis mujeres en uno de los pocos debates sobre el aborto de cierta relevancia en español (Nosotras parimos, ¿Nosotras decidimos?, La Tuerka (2013) ), puede interpretarse como un guiño a esta postura.

En este post argumentaré que la presencia de mujeres en el debate sobre el aborto es esencialmente irrelevante, considerando y criticando los argumentos que se dan para justificar su relevancia.

Empezaré por plantear una primera opinión sobre el tema. (Para mi opinión sobre el aborto como tal, a favor, véase mi artículo Abortocalipsis VI: La solución para el dilema del aborto)

A la hora de debatir algo, querríamos tener sobre la mesa la mayor cantidad de información posible y relevante para tomar una decisión. Los argumentos que se ofrecen en un debate que cumpla unos mínimos de exigencia intelectual no dependerán de la persona que los haga (en general). Esto es, un argumento no vale más o menos porque los haga una persona u otra. Queremos evitar falacias ad hominem.

Una excepción a esto es cuando una persona puede aportar, por su condición particular, algo que los demás no pueden. En un debate sobre, pongamos, la asistencia social, el testimonio de los más desfavorecidos es clave para entender qué es realmente, visto en primer persona, la pobreza y cómo es sufrida.

La réplica a esto es que esas experiencias pueden objetivizarse y emplearse como datos en debates. En el caso de la pobreza, se puede medir la renta, capacidad de consumo, estado psicológico, salud, etc. Con esto se evita construir un debate sobre anécdotas particulares, y se tiene un reflejo más fiel de la realidad. Esto tiene el problema de elegir cómo hacer estas medidas: no hay datos sin teoría, pero generalmente es posible obtener datos suficientemente variados como para que el debate no esté en si los datos son ciertos o no, sino en qué datos usar.

En el caso del aborto, lo que una mujer qua mujer puede poner sobre la mesa es qué se siente al tener un aborto, si deja o no secuelas psicológicas, si se arrepiente o no tras haber tenido un aborto, y otras cuestiones similares.

Pero fijémonos en que todos estos detalles son secundarios: Si el aborto no deja secuelas psicológicas los pro-vida no van a dejar de ser pro-vida. Si sí las deja, los pro-elección no dejarán de serlo. Acaso pedirán que el médico que realice la operación informe a la mujer de las consecuencias de la operación, como en cualquier otro procedimiento quirúrgico.

Si la mayoría de mujeres que abortan dicen arrepentirse de ello, por contra, sí daría pie a preguntarse si la decisión de abortar es un caso de irracionalidad, y de si estaría justificado el paternalismo en este caso.

Estas cuestiones no entran a tocar las cuestiones fundamentales del debate, las que forman el núcleo central de todo debate sobre el aborto: Es el feto un ser humano? A partir de qué momento? Y una persona? Por qué? Desde qué momento?

Son debates donde saber de biología y filosofía es relevante, pero donde no parece que ser mujer aporte nada. De hecho, la opinión sobre el aborto entre hombres y mujeres no es significativamente diferente: no es que exista un colectivo con una opinión queriéndosela imponer en bloque a otro.

Según el Estudio 2860 del CIS, en una escala del 0 (totalmente en contra) al 10 (totalmente a favor), no se aprecian diferencias significativas de opinión para ninguno de las categorías. Es más: Las mujeres están ligeramente más en contra del aborto que los hombres. Una mesa de hombres o mujeres escogida al azar no alcanzará pues conclusiones diferentes.

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Fuente: CIS (Estudio 2860)

Argumentos a favor de la presencia de mujeres en el debate

Dicho esto, estudiemos los argumentos que se han presentado en contra de lo aquí expuesto.

Nótese que esta cuestión es diferente de otra similar: Si el aborto es legal, ¿Debe decidir sólo la mujer que aborta o también su pareja? (Por ser generalistas, no hay por qué asumir que su pareja es necesariamente un hombre). (Mi opinión al respecto es que debe ser decisión exclusiva de la mujer)

Aquí de lo que se trata es quién debe participar en el debate, con independencia de los argumentos que se expongan dentro del mismo.

Aquí se presenta (y critica) un argumento:

why she did she believe men are precluded from having opinions on abortions? Her argument was that men cannot understand the issue because they are not the one carrying the babies, having periods, taking hormonal birth control, feeling the day-to-day effects of pregnancy on one’s body, and so on. The argument, then, seems to involve the idea that women have privileged access to some relevant information (based on firsthand experience, or at least the potential of it) which men do not, as well as the idea that women are the ones enduring the lion’s share of the consequences resulting from pregnancy.

Este es el argumento que he tratado arriba, y en el artículo se dan razones adicionales para pensar que no es bueno.

Aquí, en Womenspress se presenta el mismo argumento

I am not a starry-eyed dreamer; I know that women can be just as stupid and pigheaded and dogmatic as men. But when we debated abortion rights, we would understand pregnancy, childbirth and abortion in a way these pushy, mouthy and self-righteous men simply cannot. I think the discussions would be very, very different.

Si bien es totalmente cierto que hay hombres que no entienden lo suficientemente bien la realidad del aborto y por qué las mujeres recurren a él:

Scores of our so-called leaders describe women who get abortions as lazy, selfish, slutty, stupid and shallow, concerned more with their “figures” than the Life of The Unborn™. They reflect no understanding of the real reasons women choose abortion—or the thought and anguish and soul-searching that goes into it.

Eso no hace que todos, o la mayoría siquiera de hombres desconozca eso. Prueba de ello es que en cualquier debate medianamente inteligente sobre el tema nunca se ve a un hombre o a una mujer defender lo que se critica en el artículo anterior.

Este otro artículo, en Herald Scotland también hace el mismo argumento, dejando entrever una incomprensión de la posición antiabortista. (Recomiendo leer mi artículo Abortocalipsis: Malos Argumentos a Favor del Aborto)

Estando este argumento respondido, y siendo difícil encontrar otro argumento, intentaré tratar las asunciones que subyacen al mismo: por qué parece plausible a mucha gente.

En primer lugar, está el hecho de que ciertamente sólo las mujeres abortan. Pero esto es irrelevante: El debate no es sobre el aborto de las mujeres. Si, hipotéticamente, los hombres también pudiesen dar a luz, el debate sería exactamente el mismo: Los pro-vida dirían que los hombres no pueden abortar, y los pro-elección que sí.

Imagina un mundo, donde por azares de la vida, sólo todos los asesinos son calvos, y existe un debate sobre cómo penar el asesinato. ¿Debe sólo el colectivo de calvos debatir sobre ello, en tanto todo asesino es parte de ese colectivo? O puede implicarse cualquiera, en tanto lo que se debate es el hecho del asesinato, con independencia de quién lo cometa, aunque circunstancialmente sea el caso que sólo lo comete un colectivo?

Si alguien quisiese prohibir el aborto a las mujeres, pero permitírselo a los hombres en este contrafactual, estaría siendo sexista: estaría prohibiendo algo únicamente por una diferencia de género.

A mí me parece igualmente sexista insistir en que un hombre no puede participar en el debate sobre el aborto por ser un hombre, una vez se ha desarticulado el argumento de que las mujeres tienen información que los hombres no tienen. Recuerdo que si fuese así, el debate tendría un aspecto diferente: las mujeres tendrían una opinión y los hombres otra, y el acuerdo sería difícil, porque la diferencia de opinión se basaría en una información a la que los hombres nunca tendrán acceso. La realidad, como hemos visto en la encuesta del CIS, es diferente.

Otra opinión que quizá esté detrás de los argumentos contra la presencia de los hombres en el debate: que prohibir el aborto es una imposición de los hombres sobre las mujeres.

A favor de esta tesis:

  1. Gran parte de la oposición organizada al aborto es religiosa, y la mayoría de la grandes religiones tienen en lo alto de sus jerarquías a hombres.
  2. La mayoría de los políticos que defienden prohibir el aborto son hombres, no mujeres.

En contra:

  1. Ciertamente lo es, pero si se hace una muestra de todos los grupos pro-vida, no creo que el resultado sea así. La Iglesia Católica destaca bastante cuando dice algo, no así para grupos más pequeños. Sin ir más lejos, en la Federación Española de Asociaciones Pro-vida 5 de los 6 altos cargos de su Consejo Federal (incluyendo la presidencia) están ocupados por mujeres.
  2. Esto tampoco es evidente. La mayoría de los políticos son hombres, luego si un político al azar habla contra el aborto, es más probable que sea un hombre. Lo que habría que medir es cuántos hombres hablan contra el aborto dentro del conjunto de hombres políticos y cuántas mujeres hacen lo propio. Dejo este ejercicio para quien quiera criticar mi artículo, pero estimo que no tendrá mucha suerte.

Con esto dicho, creo que queda probado que la composición de género de un debate sobre el aborto es esencialmente irrelevante. Da lo mismo que debatan sólo hombres o sólo mujeres o una mezcla, siempre y cuando haya buena disposición a escuchar a la otra parte y se preste atención a los hechos (Parte de los cuales son estadísticas sobre la realidad social del aborto, y aquí sí es imprescindible la opinión de la mujer).

 

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2 Responses to Sobre el papel irrelevante de la mujer qua mujer en el debate del aborto

  1. Raven says:

    Si nos vamos por ejemplo a un caso concreto, China. En china el aborto lo era (ahora esto cambiará un poco) por razones de “eugenesia femenina” (permita la expresión) Seguramente si la principal razón de aborto es la presencia de un feto femenino, podemos pensar que la mayor víctima es la mujer. (Aunque a nivel reproductor, esto convierte de forma secundaria a toda la población en víctima) Pero en ese caso quizás sea relevante el papel de una mujer en un debate.

    Por otro lado, sigue haciéndose de forma “generalista” Comparar abortar con asesinar no me parece adecuado, quizás lo sería más con el tema drogas. Puedes prohibir las drogas y preguntarte si en un debate tiene más valor los consumidores o los no consumidores (estén o no a favor) Yo por mi parte pienso que es algo que debería quedar a la elección de cada cual. Ya que no afecta a terceros de forma directa, como puede ser la tenencia de armas o el uso de cosas (productos químicos, etc) La mujer decide abortar en el mismo sentido que el consumidor decide tomar. Asumiendo que el feto no es vida hasta que sea capaz de permanecer autónomo-vivo sin el soporte fisiológico DIRECTO del cuerpo materno.

    • Artir says:

      Estaba pensando fundamentalmente en el debate tal cual suele plantearse en países occidentales, para el caso de China sería cuestión de estudiarlo. El debate del aborto que considero trata sobre el conflicto entre los hipotéticos derechos del fecto y los de la mujer, independientemente del sexo del feto.

      No comparo abortar con asesinar! Puse ese ejemplo porque creo que se entiende bien.

      Sobre drogas y tenencia de armas, la afectación a terceros existe en ambas: uno puede drogarse sin interferir con nadie, o uno puede usar sus armas para cazar, entrenar o defenderse. Pero también las drogas pueden causar una mayor criminalidad, problemas sociales varios, y las armas pueden aumentar la criminalidad too.

      ” Asumiendo que el feto no es vida hasta que sea capaz de permanecer autónomo-vivo sin el soporte fisiológico DIRECTO del cuerpo materno.”
      Esto ya entra dentro del debate del aborto, no en el meta-debate, que es lo que he tratado aquí. Los pro-vida pueden aceptar la premisa de que el feto no sobrevivirá fuera de la madre y seguir estando en contra mientras sigan asumiendo que lo que hace ser sujeto de derechos es el ser humano (O ser uno en el futuro), y no el ser persona.

      Quizá esto aclare un poco lo que quiero decir https://artir.wordpress.com/2013/07/12/toros-y-aborto/

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