Críticas a The Entrepreneurial State

En un par de posts anteriores a este ya he mencionado dos ejemplos que Mariana Mazzucato da en su libro que no son particularmente sólidos. Otro ejemplo que espero criticar en el futuro es al menos el caso de Apple.

Más allá de la crítica a ejemplos puntuales, dejo aquí cuál es mi crítica al libro, a grandes rasgos. Esto obviamente no basta para tumbar del todo el libro, ni para convencer a sus fans. Para eso hace falta la crítica completa y desarrollada.

Crítica:

  • El libro no logra convencer de su tesis, no es claro, y presenta contradicciones internas.
    Problemas varios:
  • El libro presenta una mezcla de hechos más verosímiles con otros mucho menos sobre contribuciones del Estado a la ciencia y tecnología. En muchas ocasiones la magnitud de esas contribuciones se exagera.
  • El libro afirma repetidamente que muchas innovaciones serían imposibles sin el Estado. No se da argumento o cita paper para justificar esto.
  • No se atiende a los procesos de innovación previos a la entrada del Estado en estos sectores (pre-1945, especialmente 1700-1900), lo hace del punto anterior algo dudoso.
  • Lo más parecido a una teoría que vertebre el libro es que las inversiones son inherentemente inciertas y por tanto el sector privado va a infrainvertir.
  • Se afirma que ‘el argumento de que la ciencia básica es un bien público que genera externalidades positivas hace que deba financiarse’ es correcto pero que hace falta hacer más que eso. No se afirma por qué ni cuánto. El problema no tiene solución en el marco de Mazzucato: si no puedes siquiera asignar probabilidades a eventos futuros en inversión, no puedes calcular racionalmente nada, por tanto no puede determinarse una cantidad óptima de inversión a partir de las preferencias individuales.
  • Mazzucato afirma que el Estado puede recuperar los costes de sus inversiones a través de préstamos condicionados (si la empresa gana dinero, paga un % de rentas futuras), participación como accionista en empresas que financie y bancos de inversión estatal. Esto presenta un problema para ella: está diciendo que invertir en ciencia sí es rentable y por tanto el sector privado va a hacerlo. Sólo podría defender la ciencia básica con el argumento de las externalidades.
  • La mayoría de los casos de innovación estatal que da realmente son de ciencia básica. Por tanto, su argumento no llega mucho más allá de lo ya existente en la literatura.
  • Defiende la falaz tesis de que el Estado crea los mercados (aka Polanyismo) y que fue gracias al Estado que se produjo crecimiento económico en EEUU, Alemania, Japón, etc…
  • Mazzucato menciona algunos fallos de inversiones estatales: Solyndra (si bien aquí había mucho capital privado tb) y el Concorde. Pero dice que el problema fue que el Estado no siguió invirtiendo ahí, y que debería haberlo hecho hasta que fuesen empresas viables. ¿Y si nunca lo son? Una empresa puede ser un pozo sin fondo.
  • Se invoca a Keynes para justificar que el Estado haga lo que de otra manera no se hubiese hecho, o lo que la gente no está haciendo ahora. No explica por qué habría que hacer cosas que la gente no quiere hacer. Especialmente cuando esto implica obligar a la gente a ello vía impuestos.
  • Se dice que Apple y otras empresas no pagan ‘su parte’ al Estado por las cosas que ha hecho por ellos. Apple ha comprado y adquirido las patentes y tecnología en su día. Por tanto, no tiene sentido pedirle más.
  • Hablar de un Estado Emprendedor es un salto mortal: el Estado no arriesga, pues tiene aseguradas coercitivamente rentas de impuestos (como  la propia Mazzucato dice). Poco mérito tiene entonces invertir y sacar a relucir sus éxitos frente a venture capitalists, vilapendiados en el libro, que sí arriesgan su dinero.
  • No se justifica que el retorno social a la I+D o actividades científicas estatales sea superior al privado. Este es justamente el argumento estándar para financiación pública de la ciencia. No argumenta apenas esto, y la literatura no es unánime al respecto.
  • Se dice que la innovación es un proceso colectivo, y que el Estado tiene un papel importante en financiar y coordinar cosas. Esto parece que se olvida a la hora de hablar de innovaciones. La colaboración es intertemporal también: una innovación es sólo la punta del iceberg de una larga cadena que ha venido detrás. Justamente por esto es por lo que puede afirmarse que ninguna persona en concreto es necesaria para ningún avance en concreto: la innovación la hacen individuos o equipos, situados en diversos puntos en el mundo, que se dan cuenta de cómo mejorar algo tecnologías ya existente o encuentran por casualidad soluciones. Hablar de que ‘DARPA’ inventó internet es otro salto mortal, como lo sería decir que Benz inventó el automóvil moderno. Un equipo – de DARPA- desarrolló ARPAnet. Lo que hoy llamamos internet es fruto del esfuerzo colaborativo de millones de personas (ISP,usuarios,cables,satélites, desarrolladores, etc…). ARPAnet tampoco fue algo totalmente revolucionario (ex nihilo): la idea de una red de comunicaciones global ya existía, y redes globales de comunicación habían sido construidas previamente (telégrafo y teléfono).
  • Es decir, a la hora de decir que alguien inventa algo, se debe tener una teoría de la innovación, y de la causalidad, detrás de esa afirmación.
  • No es difícil innovar y hacer ciencia estatal: la realidad física está ahí, sólo hay que descubrirla, es estática, no cambia, no hay clientes a los que satisfacer. No debería sorprender que inversiones estatales en ciencia den resultados. La cuestión nunca ha sido que el Estado ha estado atado de manos en ciencia desde 1945. La cuestión es qué beneficios trae eso respecto a usos alternativos de ese capital (Que justifiquen la obligatoriedad vía impuestos de su financiación)
  • El hecho de que gran parte de los descubrimientos se hagan en centros públicos responde a un efecto halo: esos centros tienen prestigio y por tanto atraen a los mejores científicos, y a una cuestión estadística (Hay más). El equipo capital necesario para una investigación dada no es astronómico (salvo, uno podría argumentar, cosas como el LHC o la ISS). En algunos países, apenas hay instituciones de investigación privadas, al haber sufrido un fuerte crowding out: en Alemania, sólo el 5% de los alumnos universitarios van a privada. Algo similar ocurre en Suiza. Si no hay demanda de universidad privada, los pagos de los alumnos (tuition) no van a existir, y eso financia en gran parte la labor de investigadores privados en universidades.

En resumen: El libro de Mazzucato es un ejemplo de por qué hace falta una buena teoría a la hora de analizar los datos. Simplemente listar hechos y luego anunciar que le dan la razón sin haber argumentado debidamente por qué es una falta de rigor inexcusable, y me extraña que hasta la fecha nadie le haya sometido a un análisis exhaustivo para desmontarla.

Ahora bien. Mi análisis es incompleto. Estoy hablando de contrafactuales y de teorías de la innovación. Tendría que exponer bien la teoría de Mazzucato, ver qué ofrece la literatura y si procede, ofrecer una teoría mejor. Hasta que no presente una crítica completa, no tiene mucho sentido criticar los puntos que he enunciado aquí, puesto que previsiblemente alguno será objeto de revisión.

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