El patriotismo, definido

En este post trataré de explicar qué es el patriotismo. El artículo bebe de varias fuentes, fundamentalmente de la entrada correspondiente de la Stanford Encyclopedia of Philosophy, y tiene una estructura inicialmente exploratoria, donde se van planteando conceptos, comentando en algunos casos los mismos. Al final del artículo llego a una definición.

Patriotismo y nacionalismo

Una primera distinción importante a hacer es entre patriotismo y nacionalismo, pues suelen confundirse.

Patriotismo puede definirse como la identificación personal con el propio país, sumada a una preocupación especial con el bienestar de los compatriotas y, generalmente el sentimiento de afecto por el mismo. Digo generalmente porque el patriotismo es posible en el plano puramente intelectual, donde el concepto “amor a la patria” no tiene cabida.

Nacionalismo sería un concepto análogo, pero respecto a la nación y no respecto a la patria. Nación es un concepto referente a un grupo cultural y patria es un término político-social. patria podría entenderse de dos maneras. Una es en sentido social (La sociedad de la que uno es parte) y otro es puramente político (El Estado con el que el patriota tiene vinculación). Lo segundo tiende a tener más relación con esa idea de patria atemporal, heredera y testigo del pasado histórico, pues la sociedad, compuesta de individuos va y viene, pero el Estado permanece. Pero por otra parte, no puede descartarse la primera tan rápidamente. Que una sociedad no esté compuesta por los miembros de los que estuvo compuesta hace siglos no implica que no quede nada de esas sociedad en la actual. La cultura sí puede rebasar los límites de la esperanza de vida de la persona.

Patria podría ser también una zona geográfica. ‘Mi patria es X’ haría referencia a ese sitio, sus gentes, sus instituciones, sus costumbres, cultura, idioma, tradiciones, historia e incluso su geografía. Esta idea subsume a la de patria como sociedad y patria como Estado, pero puede confundirse con ésta en tanto los Estados son justamente monopolios territoriales de la fuerza. Las regiones a las que uno se vincula y de las que se es patriota corresponden a Estados. Pero podría no ser así. Se habla de patriotismo español, pero rara vez de patriotismo madrileño o de patriotismo. El patriotismo tiende al monopolio territorial: si hay patriotas españoles, no puede haber patriotas catalanes o madrileños. ‘Serán nacionalistas, que buscan imponer sus costumbres sobre las de los demás’, como recoge la enciclopedia comentada. Para el (autodenominado) patriota español, el que se dice patriota catalán es un nacionalista catalán, y para el (autodenominado) patriota catalán, el que se dice patriota español es un nacionalista español.

Patria y grupos humanos

En Patriotismo como creencia fundamental de la pertenencia de grupo (Daniel Bar-Tal, 1994) se aprecia la dificultad que supone el definir el concepto

El significado del patriotismo está rodeado de una especial combinación
de ambivalencia y ambigüedad. Mientras que por un lado las acciones
patrióticas han estado siempre muy valoradas y prácticamente todos los
grupos tratan de reforzar los valores patrióticos, por otro lado el patriotismo con frecuencia se ha visto como el origen de todos los males.

El autor intenta una definición:

En su forma fundamental podemos decir que el patriotismo se refiere a
la adhesión de los miembros del grupo hacia sus grupos y el país en el que
residen. Adhesión, en su definición, implica un sentimiento de unión entre
una persona y su grupo y país. El patriotismo, por tanto, puede probablemente encontrarse en todos los grupos etnográficos que tienen una adhesióna un lugar geográfico específico. Esta adhesión, que refleja fuerzas motivacionales y se asocia con evaluaciones y emociones positivas, se expresa a través de creencias de amor, lealtad, orgullo o preocupación. Estas creencias se aprenden y sobre ellas se forman reacciones motivacionalesemocionales. Es decir, los miembros del grupo quienes tienen creencias del tipo «Amo a mi país y a mi pueblo», «Estoy orgulloso de mi pueblo», también desarrollan los sentimientos emocionales y evaluativos de adhesión. En coherencia con esta perspectiva, el patriotismo debería ser visto solamente como una reacción motivacional-emocional, pero globalmente, va acompañado de creencias que expresan la adhesión.

[…]

La presente definición implica que el elemento básico del patriotismo
es el deseo de pertenecer al grupo que es valorado positivamente. Esto es,
los patriotas desean forman parte de sus grupos, se definen como miembros de él y tienen algún tipo de «sentimiento de nosotros». Los patriotas no desean ser miembros de otro grupo y/o vivir en otro lugar. Incluso si por circunstancias especiales tienen que salir de su país, siempre desean volver. Este deseo de pertenencia al grupo tiene una especial importancia, puesto que los individuos nacen dentro de un grupo, y son percibidos como miembros del mismo.

[…]

una de las emociones frecuentemente considerada
como la principal expresión del patriotismo es el amor al grupo y al país.
Este amor debe ser considerado como condición necesaria, aunque no suficiente,para el patriotismo, puesto que también un turista puede sentirse enamorado de un país. En contraposición, los patriotas ante todo tienen un sentimiento de pertenencia y sobre esto se alimenta el amor. Los objetos de amor son normalmente las personas, la cultura, el paisaje, la flora y la fauna, etc. Además, el patriotismo también manifiesta la preocupación por el grupo. Los patriotas manifiestan interés por lo que le ocurre a su gente y países y se preocupan por su bienestar.

[…]

La presente aproximación se refiere al patriotismo puro independiente
de contenidos, objetivos, medios o ideologías específicas y se propone una
definición en términos de creencias generales que reflejan la adhesión que
puede ser desarrollada por todos los miembros de todos los grupos. Los
miembros del grupo pueden ser patriotas solamente por su adhesión a su
grupo y país, al margen de su afiliación política, valores sociales o convicciones religiosas. El patriotismo es incondicional −al margen del régimen que impere, de la política desarrollada, de la ideología dominante o de los valores imperantes. La adhesión no depende de estos y otros factores que suelen ser transitorios. Se refiere a las personas como grupo etnográfico y como lugar geográfico, se fundamenta en la herencia histórica así como en el ethos cultural y social.
Por último, la definición de patriotismo debe clarificar las interrelaciones
entre los objetos de la adhesión −el grupo (o más específicamente, la
nación) y el país. Estos dos componentes son elementos necesarios de la
definición. Por un lado, una persona no puede tener sentimientos patrióticos hacia una nación o grupo sin hacer referencia al lugar geográfico al que el grupo o nación está vinculado. Por otro lado, una persona no puede tener sentimientos patrióticos hacia un lugar geográfico específico sin hacer referencia a la nación o grupo que reside allí. La definición de patriotismo sugiere que los sujetos de la adhesión son tanto una nación/grupo como un país. Estos dos elementos están entrelazados. La nación/grupo y el país constituyen una unidad para el patriota. Esta relación se refleja por dondequiera de la historia y cultura de la nación o grupo.

El artículo habla también de nacionalismo:

El nacionalismo es uno de los conceptos que frecuentemente se asocia
al patriotismo. Sin embargo, el nacionalismo es un término sociopolítico,
que se refiere a la autodeterminación del grupo como nación o estado
(Kohn, 1955; Smith, 1971; Snyder, 1954, 1976), el patriotismo no necesariamente implica nacionalismo (Doob, 1964; Snyder, 1976). El nacionalismo hace referencia a un contenido específico, se centra completamente en el objetivo fundamental de conseguir una nación-estado separado, distinto e independiente. Se considera que esta particular organización política es indispensable para el funcionamiento social, cultural y económico del pueblo.
En contraposición el patriotismo no dicta la naturaleza de la organización
política del grupo. Es un sentimiento más básico y general. Cualquier grupo
etnográfico ligado a un lugar geográfico, como los esquimales o los beduinos, pueden ser patriotas del mismo modo que los franceses o americanos, pero sin definirse a sí mismos como una nación que lucha por establecer su propio estado. Por consiguiente, históricamente, la afirmación política de la soberanía de la nación-estado es relativamente reciente, mientras que el patriotismose relaciona con una vieja adhesión.

El estudio de Kosterman y Feshbach (1989) tiene especial interés para
la diferenciación entre patriotismo y nacionalismo. A través de un cuestionario de patriotismo/nacionalismo demostraron que los dos conceptos se describen por conjuntos diferentes de creencias. Mientras el patriotismo, tal como lo investigaron, «valora el grado de amor y orgullo hacia la propia nación, −en esencia, el grado de adhesión a la nación. El vector de nacionalismo, en comparación, refleja una percepción de la superioridad nacional y una orientación hacia la dominación nacional» (Kosterman y Feshbach, 1989).

Y patriotismo como cohesionador de grupos:

Las creencias patrióticas surgen en el proceso de formación de grupo y la aparición de la identidad social de los miembros del grupo. Forman parte del conjunto de creencias básicas que sirven de fundamento para la existencia del grupo.

[…]

La presente concepción también se aplica a la comprensión de la desintegración del grupo. Al analizar este proceso Bar-Tal (1990) propuso que esto se produce cuando los miembros del grupo pierden su confianza en aquellas creencias que definieron su identidad social distintiva o cuando estas creencias llegan a ser tan periféricas en el repertorio de los miembros del grupo que raramente son accesibles. Actualmente, nosotros añadimos a esto que los grupos, cuyos miembros no desarrollan el patriotismo −o con el tiempo la adhesión al grupo− se desvanecen y finalmente desaparecen. Un grupo no puede sobrevivir si sus miembros no desean formar parte de él, no lo aman, no siente lealtad hacia él, ni les preocupa su bienestar y ni desean actuar en su nombre. Los grupos no pueden existir durante mucho tiempo sin el patriotismo de sus miembros. Se ha sugerido que los gruposcuyos miembros no mantienen creencias patrióticas se deshacen con eltiempo.

Y concluye que:

Los miembros del grupo no solo forman su identidad social sobre la base
de su auto-categorización, sino que además desarrollan una adhesión a su
país y grupo, al sentir preocupación, lealtad y pasión por su bienestar. Dentro del marco teórico propuesto, el patriotismo es visto como la vinculación de una persona como miembro del grupo, al país y al grupo como totalidad. Esta adhesión se relaciona con las creencias y emociones que la expresan. Los individuos almacenan estas creencias y emociones, las recuperan en diferentes situaciones y pueden actuar de acuerdo con ellas. El patriotismo históricamente se desarrolla a través de la vida del grupo. Da sentido a la pertenencia de grupo. Se puede ver como un tipo de
ideología con bases afectivas, que proporciona una racionalización a la pertenencia de los individuos al grupo. El patriotismo es una condición necesaria para la existencia del grupo. El grupo se desarrolla sobre las bases de la adhesión de sus miembros, la cohesión y su deseo de actuar. Sin éstos, los grupos se deshacen. Por tanto, el patriotismo debe ser visto como un aspectoesencial del grupo.

[…]

En la actualidad, la mayoría de las referencias al patriotismo se producen
en el contexto del moderno estado-nación (Shafer, 1972). En este
contexto, el patriotismo ha alcanzado su desarrollo más notable. Los vínculos cívicos y los deberes hacia la nación y el estado han llegado a reconocerse explícitamente y a ser muy estimados entre las lealtades sociales del hombre. Dentro de esta perspectiva, muchas naciones en sus agendas públicas le prestan una gran atención. Las naciones ven el patriotismo como un valor deseable y lo inculcan activamente en sus ciudadanos a través de todos los mecanismos posibles. Solamente cuando los individuos experimentan esta adhesión y mantienen las creencias que le acompañan podemoshablar de patriotismo nacional.

De modo que para Bar-Tal patriotismo:

  1. Es el sentimiento de unión entre una persona y su grupo y país.
  2. Este sentimiento va acompañado de creencias que racionalizan el sentimiento.
  3. Hace referencia a un lugar, el país, específico.
  4. El patriota se siente parte de un nosotros, del grupo, y se definen como parte de él.
  5. El amor del patriota al grupo y al país es condición necesaria, pero no suficiente para serlo. Un turista puede también amar un país. El sentimiento de pertenencia es necesario.
  6. Los objetos del amor patriota no son sólo personas, sino que pueden ser también la cultura, el paisaje, la flora o incluso la fauna de la patria. El patriota se interesa por lo que le ocurre a sus compatriotas y les preocupa su bienestar.
  7. El patriotismo no depende del régimen político, la ideología dominante o factores transitorios, pues se refiere a un grupo de personas etnográfico (no político) y a un lugar geográfico. Una cultura y una sociedad arraigada en un lugar.
  8. Los sujetos del sentimiento de pertenencia son tanto el grupo como la región geográfica, estando entrelazados, y considerándose unitarios.
  9. El nacionalismo, en cambio, busca la autodeterminación del grupo de otros grupos, proponiendo por ejemplo la formación de un Estado propio.
  10. El patriotismo no es necesariamente nacionalista: es posible el patriotismo sin Estado, o sin autodefinición como nación en sentido político. El nacionalismo va asociado a la formación de los Estados-nación modernos. El patriotismo viene de antes.
  11. Patriotismo hace referencia a amor y orgullo hacia el país. Nacionalismo hace referencia a la percepción de superioridad nacional sobre otras naciones, con posibles tendencias imperialistas.
  12. El patriotismo es parte esencial del proceso de formación de grupos, y la existencia de grupos estables requieren de la existencia de patriotismo.
  13. La pérdida de creencias que definen la identidad social compartida llevan a la desaparición del grupo.
  14. Los Estados intentan inculcar el patriotismo como valor deseable. Esto último, en mi opinión, puede conllevar a la mezcla de patriotismo (cultural-geográfico) con nacionalismo (político).

Algunas críticas de patriotismo

Volviendo a la SEP, podemos empezar a plantear algunas de las críticas que se le hacen al patriotismo:

Keller, por ejemplo, argumenta que el patriotismo es un sesgo cognitivo: si uno es parte te un país, tenderá, según Keller, a buscar argumentos que justifiquen dicha pertenencia, tratando de buscar virtudes en la patria merecedoras de un sentimiento de afecto hacia ella. Es raro que un patriota sea crítico con la patria. Puede serlo con su sistema político, con hechos históricos concretos, etc… pero en general no con la patria como un todo. Keller argumenta que de ser el patriotismo eso, el patriota debería serlo de aquel país que mejor ejemplifique esas virtudes. Pero los patriotas no hacen esos: permanecen fieles a su patria. Por tanto, dice, el patriota emplea una diferente para de medir con su país que con los demás de forma injustificada, y por ello el patriotismo sería más bien un vicio que una virtud.

Uno podría responder que el uso de esta doble vara de medir sí está justificado (¿Acaso no juzgas a tu familia de forma diferente al resto del mundo porque es tu familia?) Más sobre esto después.

Variedades de patriotismo

La SEP distingue entre varios tipos de patriotismo:

Patriotismo extremo

O una forma de nacionalismo exacerbado y no de patriotismo: Cuando los intereses de la patria (a través de su sistema político) se toman como absolutos, capaces de justificar cualquier acción, desde la guerra, hasta la supresión de ‘traidores a la patria’ internos.

Patriotismo robusto

Para Alasdair MacIntyre, la moral es siempre la moral de una comunidad en concreto -en contra de los principios liberales de moral como universal e imparcial-, y uno sólo puede entender e internalizar las normas morales en tanto sea parte de una forma de vida en comunidad. Uno sólo puede ser un agente moral dentro de una comunidad moral. La propia identidad está entrelazada con la de la comunidad, su historia, sus tradiciones, instituciones y aspiraciones. El entender la identidad personal así, como enmarcada en la historia del país, conduce al patriotismo como virtud moral central. Sin patriotismo no hay pertenencia a una comunidad, y sin ello no hay moral posible para MacIntyre. Este patriotismo no es hacia el sistema político sino hacia la nación como proyecto, pudiendo el patriota ser crítico con lo primero aceptando lo segundo, pudiendo incluso ser crítico con algunos aspectos de lo segundo. Pero debe haber algunas cosas en la patria que deban estar más allá de crítica, y concede MacIntyre que el auténtico patriotismo es una actidud irracional, pero que la actitud más racional (ser crítico con todo aspecto de la patria) sería una forma de patriotismo incompleta, castrada. Críticas a MacIntyre: que incluso aunque tenga razón en que la moral requiera de una comunidad moral, esa comunidad puede ser la familia, la ciudad o incluso la religión, no necesariamente la nación. Otra objeción es que la patria pueda tener objetivos no criticables por e patriota. MacIntyre de hecho dice “on occasion patriotism might require me to support and work for the success of some enterprise of my nation as crucial to its overall project … when the success of that enterprise would not be in the best interests of mankind” Lo cual implicaría que su patriotismo, en el extremo, es una forma de nacionalismo. Al final, MacIntyre refuta a MacIntyre por reducción al absurdo: La admisión del propio MacIntyre de la irracionalidad de su planteamiento, junto con la concesión de que el patriotismo puede justificar la imposición de los intereses de la patria sobre los demás obligan a descartar esta idea de patriotismo.

Patriotismo moderado

Intenta reconciliar el afecto hacia la patria con la idea de una moral universal para toda la humanidad, compatible con la moral liberal. Para Marcia Baron, proponente del ‘patriotismo liberal’, nuestras relaciones personales pueden ser justificantes dentro de un proceso de decisión moral. Al mismo tiempo, debe reflexionarse sobre esas relaciones desde un punto de vista imparcial para reflexionar sobre cuánto deben pesar a la hora de emitir juicios morales. Concluye que, por ejemplo, dentro de ciertos asuntos y límites “es bueno para un Americano juzgar como un Americano y poner los intereses Americanos por delante de los del resto”. De hecho, así es como conceptualizamos nuestras relaciones con nuestra familia, amigos o comunidad local. El patriotismo moderado no es imperialista ni acrítico, sino que se preocupa de la cultura, la excelencia moral y puede ser crítico con todo aspecto de la patria.  Un patriota podría estar moralmente obligado a defender su patria, o a lucha en una guerra por la patria, pero sólo en tanto esa guerra fuese justa. Un patriota robusto, en cambio, lucharía por su patria sea una guerra justa o no. Este patriotismo permite además que la preocupación por otros países supere a la preocupación por el propio: no sería antipatriota, por ejemplo, decidir donar dinero a una ONG que ayuda a los afectados por inundaciones en Asia en vez de donar dinero a una ONG que se dedique a alimentar a los pobres del país propio. Por tanto, como tal, no parece un tipo de patriotismo inmoral. ¿Pero es virtuoso, o un deber moral?

Patriotismo deflactado

Para responder a lo anterior, hace falta una razón que justifique el deber o virtud de ser patriota. Esa razón puede ser la gratitud al país, pues le debemos la vida, la educación, el lenguaje e incluso, nuestra libertad. Para ser personas morales, debemos servir al bien común. Pero las deudas de gratitud requieren que alguien beneficie a otro por una buena razón y por preocupación especial por esa persona, y hablar de razones y preocupaciones especiales de un grupo grande y complejo se antoja difícil. Si se conceptualiza al conjunto de compatriotas como individuos, es claro que no existe una razón fundamental que los guíe a todos. Cada uno tiene sus propios motivos para hacer lo que hace. El vendedor de fertilizante que permite que crezcan tomates en un campo que luego son llevados a un restaurante para ser degustados por el amigo del dueño no parece merecer una deuda de gratitud, que en cambio sí merecería el dueño que invita a su amigo a comer. Como mucho, el patriotismo estaría justificado para un grupo muy reducido de personas, con las que realmente tenemos contacto. Además, muchos de los beneficios que se dice recibimos de la sociedad en general provienen del Estado, financiados mediante impuestos. Una transacción forzada, incluso por buenos motivos, no genera deudas de gratitud.

Otra visión de patriotismo deflactado sería la de deberes asociativos: por pertenecer a un grupo tenemos deberes para con él. Por ejemplo: si uno no se preocupa más por su amigo de lo que se preocupa por el resto del mundo, esa persona no es de hecho un amigo, pues la preocupación moral adicional va en el paquete de la relación de amistad. Pero aquí, si uno no ama a su país, pierde el estatus de miembro del grupo, de ciudadano? O si uno encontrase a dos desconocidos, debería salvar a uno en concreto si ese fuese un compatriota? Según esta visión, sí a ambas cosas. Además, el no sentir amor hacia el país le hace a uno dejar de ser patriota, pero no ciudadano en sentido de sujeto político.

Para el patriotismo deflactado no hay argumentos para defender que el patriotismo sea un deber, pero ¿podría considerarse si es una virtud?. ¿Es el patriota mejor persona que el no patriota? Preocuparse especialmente por los compatriotas es mejor que no hacerlo? No: pues la preocupación por “mi país y mis compatriotas por el mero hecho de ser mi país y mis compatriotas” es moralmente irrelevante. De serlo, cosas como el sexismo, el racismo o el tribalismo serían justificables.

Por tanto, el patriotismo no es una virtud ni un deber ético. No hay nada a favor del patriotismo. Las personas tenemos preferencias por unos sitios u otros, tendemos a identificarnos con grupos y demás, pero eso no tiene ninguna relevancia ética. Uno puede tener esas preferencias (Ser patriota) siempre y cuando estén dentro de ciertos límites. Ser patriota sería como preferir el helado de vainilla al de fresa: moralmente irrelevante en sí mismo, y permisible siempre que sirva de base para violar reglas morales.

Patriotismo ético

La preocupación por que la patria cumpla estándares morales y promueva valores morales, en sí e internacionalmente. Ello en lugar de promover los intereses de la nación. El patriota ético intenta que su sociedad sea justa y humana y que el país actúa éticamente en el exterior, mostrando solidaridad con aquellos necesitados estén donde estén. La identidad moral del patriota ético se ve ligada a la de su patria, y se sentirá orgulloso no de los logros mundanos y materiales del país, sino de las virtudes morales del mismo. Es un patriotismo crítico: que promueve la exploración de los capítulos oscuros de la historia del país para criticar aquellas actuaciones pasadas que suponen una mancha en el expediente éxito de la patria.

Patriotismo y política

Tras la caída del nacionalismo como doctrina filosófica viable, existía el temor de que los Estados-nación se desintegrasen al no perder el sentimiento de unidad fomentado por el nacionalismo, como temía Bar-Tal. Se busca entonces un patriotismo que no hable de ancestros, lenguajes o cultura, sino que hable de amor a la comunidad política, sus leyes e instituciones y a los derechos y libertades que éstas hacen posibles. Sternberger dice “La patria es la república que creamos para nosotros. La patria es la Constitución, a la que le damos vida. La patria es la libertad que disfrutamos sólo cuando la promovemos, hacemos uso de ella y luchamos por mantener”. Nace así el patriotismo constitucional. Dentro de los defensores de patriotismo actual, es la más extendida. Este patriotismo ve correcta la adhesión a un país que reúna los requisitos de civilidad del constitucionalismo democrático, y que defienda los derechos humanos. Poniendo estándares éticos externos al país, esta forma de patriotismo es más universalista que el nacionalismo. El patriotismo constitucional puede entenderse de varias maneras, incluyendo aquellas que permiten la separación de unidades territoriales internamente sujetas a la constitución, e incluso permite ser compatible con la ausencia del propio Estado. ( “Constitutional patriotism, by contrast, is not
primarily tied to a state, but to political principles” Müller 2006) (Para el concepto de constitucionalismo en ausencia de Estado, ver Long 2012 ).

Además, aquí hay una conferencia del filósofo Miguel Ángel Quintana Paz, donde se habla de este de patriotismo contrapuesto al nacionalismo. Esta forma de patriotismo expuesta en la conferencia entroncaría con el patriotismo ético o el moderado, y posiblemente con el constitucional:

¿Son lo mismo el patriotismo y el nacionalismo?

La resumo brevemente:

Se plantea que el nacionalismo es una teoría política que defiende la existencia de naciones, y que estas naciones necesitan tener un Estado propio, porque si no estarán oprimidas. Sin embargo, resulta ser que las naciones son creadas por los Estados y no al revés.

El patriotismo no es un sentimiento de sentirse a gusto, sino una virtud ético-política. Está la virtud del buen padre, del buen médico, del buen hijo, y está la virtud de buen ciudadano, el patriotismo. Ser ciudadano de un sitio no es opcional, dice, al igual que tampoco puedes elegir a tu padre o a tu madre. Podrás dejarles de tratarles como tales, y en ocasiones puede ser lo correcto.

El patriotismo se ubicaría entre dos extremos viciosos:

Por un lado el desarraigo: no sentirse vinculado a ningún grupo humano en particular, sin sentimientos de proximidad hacia otras personas. Si no desarrollas el patriotismo, caes en el desarraigo. Frente a esto, el cosmopolitismo diría que es absurdo vincularte a la gente de tu Estado frente a extranjeros y que es mejor tratarlos a todos por igual. Pero eso tiene un problema: reconocemos que hay excepciones, un padre no trata a sus hijos igual que a otros niños. Si se ahogan dos niños, un padre irá a rescatar a su hijo, y será un mal padre si no lo hace.

Por otro lado, el chovinismo, o privilegiar a los míos de forma exagerada.

Ser patriota es compatible con ser cosmopolita en general, pero no siempre. Si un Estado totalitario obliga a los hijos a delatar a sus padres detractores del régimen, y estos no lo hacen, serían buenos hijos pero malos ciudadanos.

¿Y qué es ser buen ciudadano? Thomas Paine: Mi patria es la libertad. Mi obligación fundamental es defender la libertad cuando actúo en el espacio público, en el Estado. El patriotismo no es un sentimiento, que lo haría irrelevante, sino una virtud, y es independiente de los primeros.

Viroli: Amar a tu país es defender la libertad de todos. Si mi país no es libre, tengo la obligación de hacer que lo sea. Si no lo es, no tengo por qué apoyarlo. No es de buen patriota defender una mala patria. Los EEUU se independizaron no por nacionalismo, sino patriotismo: ser libres y el Rey inglés no les dejaba.

¿Y por qué ser patriota de un Estado y no llevarlo más allá? Porque si bien puedes luchar por causas a nivel global, no puedes participar en los procesos políticos de otros Estados (votar, fundar partidos) y uno no puede estar obligado a hacer lo que no puede hacer (ought implies can). Puede defenderse más la libertad en el propio país que en otros sitios. No puedo tratar a todos los hijos como si fuesen iguales, sus padres no me dejarían. Un patriota ve que hay cosas que sólo puede hacer en su país, y se lanza a hacerlas.

El patriota, pues, intenta crear un espacio de libertad: no he elegido este estado, esta familia, ni este mundo. Dentro de lo que hay, intentemos que haya libertad. Para el patriota, el enemigo no es el diferente, sino la opresión.

Finalmente, cita a Stevenson, que nos avisa de no definir algo tal que por definición sea bueno. Las definiciones deberían ser neutrales.

La definición de patriotismo

Al final, ¿A qué podemos denominar patriotismo?

A:

Patriotismo es adhesión o vinculación a la patria, entendida ésta como la sociedad relativamente extensa en la que está inserto un individuo, junto con sus acuerdos sociales implícitos o explícitos más básicos: las constituciones. La cultura, la flora, fauna, lengua, arquitectura, banderas, himnos e incluso el mismísimo espacio geográfico que ocupa una sociedad son elementos accesorios, a los que el patriota podrá sentirse unido sólo en tanto simbolizan o pertenecen a esa sociedad y sus instituciones. Dada una patria, el patriotismo puede o no ser un deber y puede o no ser una virtud, para los miembros de dicha patria.

Definido patriotismo, en el próximo artículo examinaremos los aspectos éticos del mismo: qué debe hacer un patriota, si uno debe ser un patriota, si no hay tal obligación o si es un vicio en lugar de una virtud.

 

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3 Responses to El patriotismo, definido

  1. Pingback: Top 10 de posts en el Blog de Artir, edición 2014 | El blog de Artir

  2. Pingback: El patriotismo, criticado | El blog de Artir

  3. antiliberal says:

    Patria es el lugar donde están enterrados los padres. Y tal.
    La mayoría de distinciones que ejércitas son de razón.

    (Kognar)

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