Abortocalipsis V: Crítica a Albert Esplugas

Publicó Albert Esplugas hace tiempo, en 2005 o así un extenso e interesante ensayo titulado ‘El liberalismo contra el derecho al aborto: una argumentación liberal pro-vida‘ donde hace, en sus propias palabras, “una argumentación antiabortista desde postulados liberales/libertarios”. Entre las defensas de la posición pro-vida probablemente sea la mejor que se ha escrito, al menos en español, y ciertamente la mejor que yo he leído. El texto es amplio, y trataré de sintetizar primero los puntos más importantes que plantea Esplugas para proceder luego a comentarlos y si procede, a criticarlos.

Argumentos

  1. El feto es un ser humano, no meramente una masa de células que potencialmente serán un ser humano. Es un nuevo individuo. Divisibilidad del zigoto en varios individuos.
  2. El feto no es autónomo, depende de la madre. Pero al pasar a estar fuera, sigue dependiendo de ella.
  3. Persona=ser vivo con capacidad de razonar y elegir. Diferente de ser humano.
  4. Hay dos teorías sobre el inicio de la persona humana: es intrínseca a la naturaleza del ser (comenzaría en la concepción) y otra que aparece después. En este después parece haber disenso. ¿Cuando aparece el cerebro, cuando aparecen las primeras ondas cerebrales, cierto desarrollo?
  5. La libertad va vinculada a la consciencia y la responsabilidad, por lo que los derechos de un feto no serían tan amplios como los de un adulto, en el mismo sentido en el que los niños no gozan de tanta libertad y pueden ser tutelados por un adulto. Pero el nasciturus tiene al menos el derecho a la vida.
  6. Critica a la tesis abortista de que el derecho a la vida va ligado a la capacidad racional del ser humano vs la tesis provida de que el derecho a la vida va ligado a la capacidad racional natural latente del ser humano. Problemas: recién nacidos, niños, disminuídos psíquicos, comatosos, drogados. Es legítimo el infanticidio o utilizar a pacientes vegetativos para experimentar? ¿Y alguien que duerme? No son conscientes.
  7. El punto donde surge la racionalidad según los pro-elección es arbitrario.
  8. El cambio de no-persona a persona es un cambio sustancial y debe darse cuando existe un cambio sustancial en la entidad biológica a la que se quiere aplicar el concepto. Ese cambio se da en la fecundación. Salvo la muerte, no hay más transformaciones biológicas sustanciales.
  9. Para algunos liberales, un individuo no tiene obligaciones a priori para con los demás. Pero el feto es puesto en una posición de indefensión por los padres. Es como tirar a alguien de su silla de ruedas: nos genera la obligación de ayudarle.
  10. Se acepta para violación el argumento del violinista, si bien sigue siendo inmoral.
  11. El Estado no debe ser neutral respecto al aborto: si efectivamente es una violación de derechos, debe prohibirlo como prohibiría el asesinato.
  12. Se acepta el aborto para el caso de riesgo para la madre. Pero ¿Tiene más derecho a la vida la madre que su hijo? Pero la madre debería tomar sólo aquellos tratamientos destinados a preservar su vida y que si eso, como efecto secundario puedan llevar a la muerte de feto, pero no de forma directa.
  13. El aborto debe ilegalizarse no por ser inmoral, sino por violar derechos individuales. La moral corresponde a las personas. Igualmente, la legitimidad legal del aborto no vale para justificarlo.
  14. Los abortistas pervierten la justicia y la moral a menudo. El bienestar de la mujer frente a la vida de su hijo. Algunas madres abortan para no darle una vida miserable a su hijo.
  15. Problemas de la clonación terapéutica: se crean embriones para salvar vidas y luego se acaba con ellos.
  16. En caso de duda, deberíamos decantarnos por la posición pro-vida, pues en la balanza estaría una vida frente al bienestar de una mujer.

Respuesta

  1. De acuerdo con Esplugas, el feto es un ser humano y no una masa de células. Indudablemente el ADN es humano, pero podríamos tener un debate sobre si la idea de ser humano incluye el tener cierta disposición de órganos y cierto grado de desarrollo, pero esto es algo secundario para mis propósitos, en tanto ser humano es una calificación con un peso moral relativamente bajo, a diferencia de la de persona. Esplugas comenta una objeción habitual a algunos pro-vida y es que el zigoto puede dividirse y que por tanto no sería un individuo. Para un pro-vida teísta que crea en el alma, esto podría ser un problema (¿El alma se separa en dos? ¿El alma entra después?) pero no para uno ateo, como es el caso del autor comentado. Basta simplemente con decir que la individualidad es una característica estructural al margen de la capacidad para dividirse. Por poner una analogía, una masilla de plastilina es un objeto individual, aunque pueda ser divisible en varias partes similares a la inicial a menor escala.
  2. Ciertamente. El argumento aquí es que la condición de dependencia cambia de ser dependiente físicamente a ser dependiente de forma indirecta, a través de sus cuidados. No parece haber una distinción fuerte entre el hecho de depender físicamente del cuerpo y depender de cuidados, más allá de la molestia que puede suponer lo primero frente a lo segundo. El argumento de McElroy es efectivamente derrotado por Esplugas en el texto. Podemos hacer un experimento mental para probarlo: Supongamos que un madre aprieta un botón (consciente de lo que viene después, o de que existen probabilidades de que ocurra) y aparece un bebé ya formado en el exterior, unido a ella por un pseudocordón umbilical pero que de todas formas representa un nexo orgánico entre ambos. ¿Es una parte de la mujer? ¿Podría simplemente terminar con él? Parece que no. Aunque estuviese unido a ella y dependiese de ella en todo, tendría ciertas obligaciones para con la persona que ha creado voluntariamente. Podría decirse también que la idea de cuerpo de la mujer no incluye al cuerpo del feto, pues es el feto algo accidental y no esencial en el mismo.
  3. Una importante precisión de Esplugas, que mucha gente suele olvidar y que yo mismo he hecho. Un ser humano no es una persona y viceversa. Al menos no necesariamente.
  4. Esplugas plantea dos teorías para conceder el título de persona. En una se tiene desde la fecundación y en otra, desde que se adquieren ciertas características posteriores. Yo mismo suscribo esta segunda. Esplugas apunta a cierto disenso entre los pro-elección sobre en qué punto surge la persona para sugerir que sus tesis son arbitrarias, mientras que entre los pro-vida es más claro cuándo comienza. Aquí he de discrepar. Primero, porque la concepción no es un evento discreto. El espermatozoide y el óvulo no dan lugar a un nuevo individuo justo al juntarse. Hay un proceso que siguen desde que se encuentran hasta que son una sola célula. ¿Cuándo surge la persona ahí? La respuesta es sencilla: cuando sean una célula individual. La respuesta para el caso de la otra teoría es igualmente sencilla: cuando X. Determinar X es un asunto técnico, y como toda entrada de datos empíricos en un razonamiento filosófico, estará sujeto a incertidumbre ¿Un segundo antes o uno después? La traducción de la ética al Derecho será una aproximación, se fijará un criterio X razonable, de la misma manera que se fijan los castigos por crímenes, o se determina exactamente qué conducta es crímen o no.
  5. Más o menos de acuerdo, pero aquí hay que señalar que se propone una correlación entre autonomía, capacidad de elegir, etc y los derechos, y no se conceden los derechos simplemente por ser humano. Sin embargo, Esplugas parece le hace una excepción al derecho a la vida, entroncándolo con la naturaleza, la potencialidad y la individualidad. Soy partidario de darle valor moral a la potencialidad y al curso natural de desarrollo de un individuo, pero es el mismo que le daría a un semilla o a un brote que crezca hasta transformarse en un árbol: tendrías una razón para no destruirlo, la previsión de un desarrollo, pero es una razón que puede no ser muy fuerte ante, por ejemplo una gran molestia, que es el caso. Por poner un símil, si en un planeta desierto de repente aparecen unos robots que están construyendo una catedral, uno en principio no debería romperlos (nótese que estos robots no son conscientes, ni que nadie los posee), pero si el ruido resulta una molestia, sí. Una persona es una catedral, un feto en formación es un conjunto de ladrillos, y reducirlos a polvo no es lo mismo que hacer lo propio con la catedral.
  6. En el argumento anterior, Esplugas trataba de establecer que el derecho a la vida es algo intrínseco a la naturaleza del ser humano. En este, trata de  criticar la tesis opuesta, planteando contraejemplos. Si el ser persona va vinculado a la racionalidad o a la consciencia, comatosos, niños recién nacidos o gente durmiendo no serían personas. Yo acepto que son personas, y por tanto debo ofrecer una explicación que lo justifique. La justificación es que lo valioso en una persona y lo que lo define son dos cosas: lo que la persona es y lo que la persona hace por el mero hecho de ser. A grandes rasgos, una persona es algo complejo, una red de información estructurada presente en el cerebro (O en una máquina, llegado el caso). Son nuestros recuerdos, nuestras experiencias y la manera en la que se relacionan. Esa red es consciente de sí misma y a eso lo llamamos autoconsciencia, y durante la misma experimentamos percepciones, pensamos, etc. Una de estas dos características bastaría para que una persona tenga la elevada protección ética que el concepto implica. Un durmiente o comatoso retienen la estructura, aunque no esté activa en ese momento. Un disminuído psíquico también la tiene. Puede que no tan desarrollada como una persona sana, pero se le aproxima. Un drogadicto también, con la adición de que en el futuro podrá recuperarse. Incluso con decisiones absurdas para uno mismo (irracionalidad), la persona sigue estando ahí. Antes de la aparición de las estructuras cerebrales que permiten que exista una persona no hay estructuras de información algunas ni autoconsciencia. La habrá si no se hace nada, muy seguramente, sí. No hay nada que destruir, nada que recuperar, caso totalmente diferente a los contraejemplos planteados.
  7. Ver punto 4
  8. La realidad a escala macroscópica tiende a ser continua, no discreta. El día y la noche son cosas diferentes, y sin embargo entre estas partes del día no media cambio sustancial alguno. La persona es una cualidad gradual tal  cual yo la interpreto, y con ella mi argumentación es inmune a la de Esplugas, a falta de un debate más profundo sobre la idea misma de persona y de derechos.
  9. Punto de acuerdo entre los dos, a diferencia de algunos liberales que podrían decir, por ejemplo, que llevar a un niño que no sabe nadar a aguas profundas y dejarle ahí no es algo problemático en tanto la muerte no es causada directamente por el sujeto, yo sí creo que poner a alguien en situación de riesgo te genere el deber de evitar ese riesgo. Esto en parte es, creo, la fundamentación de la teoría de la autoridad paternal sobre sus hijos.
  10. Acuerdo nuevamente con lo primero: el argumento de Judith Jarvis sirve para validar el aborto en caso de violación. No estoy seguro de si el argumento valdría para el aborto en las últimas semanas del embarazo, pues si una mujer es consciente de su embarazo y ha tenido varios meses para decidir abortar, podría considerarse que implícitamente ha aceptado tener ese bebé. Sobre la inmoralidad se podría debatir. Las palabras moral, ética y derecho suelen usarse de forma confusa incluso en la literatura filosófica. Yo distinguiría entre cosas que no se deberían hacer y cosas que no se deberían hacer y que además pueden imponerse por la fuerza. Lo primero a veces se llama moral (Y suele darse por subjetiva) y lo segundo suele llamarse ética (Y suele darse por objetiva, o por más objetiva que la moral, al menos). Lo primero incluye cosas como donar a los pobres, no hacer sentirse mal a otros, respetar a los demás y cosas así. Están bien pero tampoco puede uno, generalmente, obligar a la gente a eso por la fuerza. El segundo caso engloba casos que mayormente están penados por ley en la mayoría de los sitios: asesinatos, robos, violaciones, fraudes, etc. Si el aborto pertenece al segundo caso, es del todo legítimo penar a las mujeres que lo practiquen. Si pertenece al primero, podría ser el caso de que sea una inmoralidad o de que sea algo neutro. No creo que nadie argumente que abortar sea una virtud. Yo me inclino a pensar que cuanto más tarde se aborte, más anti-virtuoso es. Una mujer no debería estar orgullosa de decidir abortar o de hacerlo muchas veces. Debería verlo como el fruto de una irresponsabilidad,, pues ella no quería abortar, y previsiblemente para ello tomó medidas antes o después de la fecundación. Tampoco se la debería ostraquizar o despreciar como a una paria, no es algo grave si es durante los primeros meses.
  11. Totalmente cierto por lo comentado arriba. Tanto decidir prohibir como decidir no hacerlo son decisiones morales (o éticas). Afirmar ‘algo debe permitirse’ o ‘algo no debe permitirse’ incluyen el calificador normativo ‘debe’. La inacción elegida es acción consciente, y por tanto sujeta a responsabilidad moral. Si el aborto está en la misma categoría que el asesinato, permitir el aborto sería como quedarse mirando cómo un asesino mata a su víctima, sabiendo que de forma totalmente trivial podríamos evitar la situación. En ese caso tendríamos del deber de socorrer, y el no hacerlo vería correcto calificarlo de delito. Este punto es poco comprendido por muchos pro-choice, que simplemente argumentan que no debe imponerse una moral sobre otra, olvidando que todos aceptamos la imposición de ciertas cosas, como precisamente, en el caso de los asesinatos.
  12. Esplugas acepta, como casi todo pro-vida, el aborto en el caso de riesgo mortal para la madre, pero lo aceptaría sólo si el procedimiento que lleva al nasciturus a morir es indirecto y no directo. Acepto su argumento y es coherente con su posición. Debe argumentar eso para evitar decir que tampoco debería abortarse en este caso y que ambos deberían morir, cosa que creo que no debe ocurrir y es evidente. Esto impediría criticarle por reducción al absurdo. Sobre cómo creo yo que debería ser el procedimiento de aborto, no tengo ideas claras.
  13. De acuerdo. La ley debe basarse en la ética. Por eso puede hablarse de leyes justas o injustas. En el aborto no deben entrar consideraciones sentimentales o de preferencias débiles (la moral de la que habla Esplugas).
  14. “El discurso pro-abortista es a menudo un reflejo de esa perversión de la justicia y la moral que es justificar los medios por el fin.” Esplugas, please. Si los pro-vida tienen razón, efectivamente se está destruyendo a una persona para mejorar el bienestar de la madre. (Es una persona en una situación particular, como es evidente). Pero si no la tienen, es el bienestar de una mujer frente a un individuo inconsciente que no ha formado recuerdos o experiencias. En el caso del aborto en las primeras semanas, no hay ni cerebro desarrollado y por ende no hay dudas de la inexistencia de la persona. En abortos más avanzados en el tiempo, existe el riesgo de abortar siendo el feto ya una persona, y la decisión se convierte en el bienestar de la madre vs (p probabilidad de matar a una persona+(1-p) probabilidad de destruir una no-persona). Según el tiempo pasa y p tiende a 1, las razones para abortar decrecen.
  15. En los embriones que se usan para esto no hay cerebro, no hay persona y no hay problema. Incluso si no se salvasen vidas con esta investigación (que se salvan), seguiría estando justificado. Aplicaría el mismo razonamiento que aplica a todo en general.
  16. Pascal approves. Por eso si la mujer decide abortar debe hacerlo cuanto antes, para evitar la posibilidad de que esté terminando con una persona. Pero para casos de los primeros meses, estoy bastante seguro de que es lo correcto.

Esplugas plantea una serie de puntos interesantes, pero no logra defender la posición provida como era su intención.

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3 Responses to Abortocalipsis V: Crítica a Albert Esplugas

  1. Algunos apuntes a vuela pluma de uno que se tiene por liberal, provida y católico. Se me perdone el lenguaje y las imprecisiones que cometa como no filósofo, ni técnico.

    pto4: En el momento de la fecundación se dispone de una carga genética diferente a la de la madre. Es ya otro Ser. Ese es el inicio de la vida. Por interés o conveniencia se busca ese momento X que permita abortos hasta dicho determinado momento. Si del embarazo y nacimiento del bebé no surgiesen problemas y dificultades nadie pondría en duda ese punto (la fecundación) como el inicial. Dado un problema, se busca una solución debido a que la concepción lógica del inicio de la vida no permite solucionar los problemas que se derivan del embarazo.

    pto 12: No se concibe el aborto en caso de posible muerte de la madre. Lo que se concede es la sanación de la madre aun cuando de dicha sanación se derive la muerte del nasciturus. Buscando un bien, se corre un riesgo. Casi una certeza. No se interviene sobre el bebé, se medica (o lo que sea pertinente) sobre la madre.

    pto15: El derecho a la vida es un derecho que surge a la vez que el Ser, con la concepción. No es un derecho que se desarrolla a la vez que el cerebro o algún órgano.

    • Artir says:

      Muchas gracias por el comentario,

      4. La fecundación es el paso del óvulo y espermatozoide a un nuevo ser, como dices (O creo que esto es aceptable, por definición de fecundación). Pero de la misma manera que la muerte no ocurre instantáneamente, la fecundación tampoco lo hace. La carga genética del padre y la madre no se fusionan instantáneamente en el proceso, lleva tiempo. Un nanosegundo tras la entrada del espermatozoide en el óvulo, por ejemplo, no hay carga genética diferenciada y se está produciendo la fecundación. Es cierto que el caso del criterio X toma más tiempo mientras que la fecundación se completa en cuestión de minutos, un día a lo sumo, pero ambos son instancias de lo mismo, de surgimiento de algo nuevo (individuo, persona) a partir de algo diferente.

      12. De acuerdo. Es lo que quería decir. Yo considero que eso es permitir el aborto en caso de muerte de la madre. De todas formas los casos donde el feto y la vida de la madre son incompatibles son relativamente raros, en general con el avance de la medicina logran vivir ambos si eso desea la madre.

      15. Ahí he de discrepar. https://artir.wordpress.com/2013/04/22/contra-el-derecho-a-la-vida/ y en otros posts de esta misma serie (categoría ‘aborto’ en el blog) he ido comentando de dónde creo yo que surgen los derechos. El que vengan de ser humano es algo que descarto (Porque una especie que hiciese lo mismo que nosotros, pero tuviese otro ADN no tendría derechos, cuando parece evidente que los tendría), y el argumento de la potencialidad (Que sí valdría para el caso anterior) parece fallar para casos como https://artir.wordpress.com/2013/07/20/seres-humanos-no-persona/ . La potencialidad (persona futura?) tiene valor, pero no tanta como el pasado y presente de la persona, que es lo que referencio como estructura de información y autoconsciencia en el texto. Estas características me parecen más importantes para explicar a la persona y los derechos que a la potencialidad. Siendo católico, probablemente esto último no te convencerá, y reconozco que no tengo aún argumentos para que aceptes esta teoría de la persona. Ya llegaré a ello algún día, espero.

  2. Pingback: Abortocalipsis VI: La solución para el dilema del aborto | El blog de Artir

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