Alguna oferta sí crea su propia demanda

This  Ninguna oferta puede generar su propia demanda

Antes de nada, exponer tres cosas:

  1. Ley de Say según Keynes: La oferta crea su propia demanda
  2. ‘Ley de Keynes’ según Rallo: La demanda crea su propia oferta
  3. Ley de Say según Say: La demanda es la oferta / las  mercancías se intercambian por mercancías

Las dos primeras son falsas.

La primera viene a decir que no existen malas inversiones y que toda la producción encuentra salida. Yo puedo montar un bar en medio del Sáhara y no recibir demanda alguna para cubrir mis gastos iniciales.

La segunda yerra al decir que el mero hecho de producir y ofertar no hace que esa oferta sea aceptada y demandada por la sociedad. Yo puedo querer viajes a Marte a 10 euros, peor eso no hace que efectivamente los tenga ipsofacto.

La tercera enuncia una verdad que surge de la idea de intercambio, contenida en la de mercado. Si yo estoy dispuesto a ofrecer algo en un intercambio, estaré dispuesto a recibir otra cosa. Y si yo entrego algo en un intercambio, recibiré otra cosa. Se cumple tanto para oferta/demanda no efectiva y efectiva, e intertemporalmente podría expresarse como Op+Of=Df+Dp (oferta presente+oferta futura=demanda futura+demanda presente), o bien Dp=Op+(Of-Df). Definiendo Of-Df como C, Dp=Of+C. C viene a ser crédito.

Sin embargo, la afirmación ‘Alguna oferta sí crea su propia demanda’ tiene sentido en dos dimensiones: psicológica y económica.

La economía toma las preferencias de los agentes como dadas. Da igual por qué yo quiero comer o llamar por teléfono; importa el hecho de que quiera eso. Psicológicamente podemos hablar de cómo se forman esas preferencias. Unas vienen determinadas por la propia naturaleza humana, ciertamente, pero otras muchas vienen en gran medida dadas por el resto de individuos de la sociedad y las condiciones  materiales del individuo. Podemos tener una necesidad natural de querer comunicarnos codificada en el ADN de nuestra especie, pero la necesidad que alguien pueda tener de comprarse un iPhone (y sólo un iPhone) viene en gran medida creada por Apple y por otros usuarios de la marca. No es que el usuario quiera estátus, un buen móvil y demás, no; el usuario podrá tener todo eso con otro móvil, pero seguirá queriendo ese iPhone. Esto no quiere decir que tener una necesidad implique cubrirla, por supuesto.

En suma esto no viene a ser otra cosa que un sencillo razonamiento sobre el funcionamiento del cerebro: lo que hay o ya estaba ahí (naturaleza humana) o viene de fuera (sociedad). Una empresa puede suponer que la gente quiere algo en concreto y dárselo (‘queremos patatas fritas!’) o suponer que la gente va a querer algo cuando se le presente, haciendo esa suposición en base a necesidades básicas (‘queremos comunicarnos’->smartphones).

Por el lado económico, una buena inversión puede generar su demanda:

“La sencilla y correcta formulación de la Ley de Say – que a largo plazo la oferta de bienes se adapta a la demanda – fue, sin embargo, completamente tergiversada por Keynes cuando la sintetizó diciendo que << la oferta genera su propia demanda>>, o sea, <<que todos los costes de la producción, de forma directa o indirecta, acaban gastándose en adquirir esa misma producción>>(p.18). Obviamente, el francés se cuidó mucho de afirmar alguna vez semejante disparate, que poco más que imposibilitaría la existencia de errores empresariales: si toda producción generara su propia demanda entre los consumidores, entones todos los factores productivos estarían ubicados siempre allí donde fueran más valiosos sin márgen alguno para la equivocación” (Los errores de la vieja economía (2ª ed.), JR Rallo, p.36-37)

Si toda la producción genera su propia demanda->todos los factores productivos están ubicados allí donde son más útiles, entonces

Si ninguna producción genera su propia demanda->ningún factor productivo estará ubicado allí donde es más útil.

Y como ambas son falsas (Ni el mercado es inútil ni es perfecto),

Por tanto: alguna producción genera su propia demanda->algún factor productivo estará ubicado allí donde es más útil. (Buenas inversiones). Y eso sí tiene sentido.

 

EDIT:

Steven Kates: “I have also argued that, in defining Say’s Law as he did, Keynes omitted the essential qualification – that demand and supply would only coincide if they were duly proportioned to each other. Only if the goods produced coincided with the goods demanded could one conclude that everything produced would find a market. It was the omission of this crucial qualification which fatally impaired Keynes’s interpretation of the law of markets.” http://www.hetsa.org.au/pdf/41-A-3.pdf

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2 Responses to Alguna oferta sí crea su propia demanda

  1. Pingback: Entendiendo la generación económica de necesidades | El Blog de David Donaire

  2. Pingback: Ninguna oferta genera su propia demanda | Gabriel Colominas Bigorra

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