Abortocalipsis I: Clarificaciones preliminares

En esta serie de posts, trataré el tema del aborto, atacando casi todos los argumentos que desde un lado y otro se lanzan en esta ‘contienda’. Empiezo con una serie de apuntes sueltos:

  1. El feto es un ser humano en términos genéticos.
  2. No hay un momento claro y decisivo en el que óvulo y espermatozoide pasen a ser una única individualidad.
  3. Un ser humano no es lo mismo que una persona.
  4. El ser humano, esto es, poseer un determinado código genético, no da derecho alguno (En el sentido que entiendo por derechos). Si ser humano es lo que da derechos, una especie alienígena inteligente o una inteligencia artificial  suficientemente avanzada, capaces ambos de todo aquello de lo que es capaz una mente humana no tendrían derechos, lo cual no parece ser correcto.
  5. En el caso del ser humano, la aparición de la persona va ligada necesariamente a la aparición de un sistema nervioso (de cierta complejidad). Supongamos que pudiésemos crear cuerpos humanos sin cerebro. ¿Serían personas? ¿Tendrían ‘derechos’? Parece que no.
  6. Casos donde es permisible el aborto y apenas hay debate: violación (Aplica totalmente el argumento del violinista de Judith Jarvis), peligro para la madre o malformación extrema (i.e. ictiosis arlequín).
  7. El aborto, por tanto, podría llegar a ser permisible aún teniendo el feto el derecho a la vida. (Tendrían que justificarse las razones)
  8. El argumento de “Aborta o no abortes, pero no impongas tus opiniones a los demás” no es válido por la misma razón que “Mata o no mates, pero no impongas tus opiniones a los demás” no justifica el asesinato.
  9. Huelga decirlo, pero todas las fotos de fetos abortados juntas no son argumento alguno en este debate. Tampoco es argumento alguno el que incorpore apelaciones a lo religioso.

Un par de enlaces interesantes que leer:

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8 Responses to Abortocalipsis I: Clarificaciones preliminares

  1. ¿Y en base a qué criterios se decide que alguien es o no persona?

    • artir says:

      Es una muy buena pregunta. En el post sólo doy algunos indicativos de características que poseen entes que creo merecerían el calificativo de persona. Como digo, en el caso del ser humano, cuando aparece un sistema nervioso/cerebro se puede empezar a debatir si se tiene persona o no (Hasta entonces estamos ante un mero conjunto inconsciente de células).

    • kognar says:

      La pregunta esa es clave (pero no tan importante como pareciera para la cuestión del aborto). Primero, es capciosa. Cuando dices “se decide” apartas la cuestión de quién lo decide. Si nos ajustamos a los términos y las ideas que encierran, persona tiene que ver con prosopon, máscara y demás (por lo cual pareciera que el habla —y por tanto la ratio, la razón—, y el que los demás vean tu “máscara” es tanto más importante que otras cualidades no-intersubjetivas). Y los individuos humanos se convierten en sujetos personales cuando son reconocidos por los demás como iguales en derechos y deberes. Lo que podríamos reducir a mínimos aunque es absurdo. Ser reconocido como igual es algo efectivo, implica la capacidad de establecer pactos, contratos, cumplir con ellos y reclamar a los otros el cumplimiento de dichos pactos. El mínimo para eso es, efectivamente, disponer de un sistema nervioso. Pero como digo, es absurdo reducirlo así. La clave, ya vinculándolo con el aborto, es que el hecho de que el feto, o el bebé, o el niño (o el enajenado, o el anciano impedido) no sean personas no pasa a justificar agresión sobre ellos (por parte de aquellos a los que si reclamamos en caso de agresión, esto es, a las personas).
      Así que, lo que dice artir (“En el caso del ser humano, la aparición de la persona va ligada necesariamente a la aparición de un sistema nervioso (de cierta complejidad). Supongamos que pudiésemos crear cuerpos humanos sin cerebro. ¿Serían personas? ¿Tendrían ‘derechos’? Parece que no”) es demasiado grueso. Por dos cosas, primero, ser persona no es una cualidad individual consustancial al individuo, sino fruto del espacio intersubjetivo ——. Y los derechos tampoco son cosas que se tienen o no (o en otras palabras, no son propiedades sino conexiones o relaciones).
      Así que, para intentar dar unos criterios sobre que define a las personas podemos ser esencialistas, como artir y decir, las características de los seres que son persona son estas, así que abstrayendo se puede decir que todas las personas tienen sistema nervioso (por lo que no podemos decir que se sea persona sin sistema nervioso —lo que cierra la puerta a posibles personas no biológicas, véase IA—), pero también podemos ir más allá y decir que todas las personas se relacionan con otras personas, lo que implica comunicación, lenguaje, y así se podría continuar. Otra opción es usar la definición que he dado en sentido amplio, esto es, persona es todo aquel que es mi igual (esto es, con el que hipotéticamente podría establecer derechos y deberes), en sentido más estrecho, llevarlo a sociedades políticas concretas (por lo que si, artir, Mariona y yo somos personas es en tanto pertenecemos al Estado español) que son las que articulan cómo y cuáles derechos y deberes pueden relacionar a las personas, y, finalmente, en el sentido más estrecho posible, con aquellos con los que efectivamente estableces derechos y deberes (esto es, tus pares —y podemos subdividir, una vez más en efectivo e hipotético, aquellos con los que tienes conexiones de igualdad en derecho/deber y aquellos que actualmente no tienen esa relación contigo aunque si interactues pero podrían tenerla—). Esta última opción en sus dos vertientes podemos descartarla en tanto existe un término mejor para ella (par[de/para alguien]).
      Así pues que alguien no sea una persona no justifica causarle daño (y sobre eso se puede leer argumentos de los jurisconsultos sobre las cosas animadas, verbigracia), que el feto no sea persona no lo hace menos individuo humano, y que, como sostengo, el aborto sea réprobo no justifica el uso de la fuerza para impedir el aborto.

      PS: Perdón por mi caótico discurso. 😛

  2. En general, estoy de acuerdo tu exposición, JL, y agradezco infinitamente que la pusieras en formato “lista de cosas”, más o menos fiskeable, que en un bloque macizo. Como han señalado por aquí, lo importante es el concepto de persona. Efectivamente, que una entidad no sea una persona no significa que se le pueda causar daño, como señala Kognar. Ahí están los animales, que no tienen derecho a la vida como tal (por algo nos los comemos) . Yo creo que el problema es que “persona”, como tantos, es un concepto totalmente arbitrario pero necesario. Lo importante es que sea lógicamente coherente y que genere muchos consensos. Creo que conoces a Peter Singer, un famoso filósofo utilitarista moral y activista por los derechos de los animales. Él acuñó la idea de extender el círculo ético, esto es, considerar como personas a especies animales que tengan un grado de conciencia aceptable. La cuestión es, ¿por qué la conciencia como criterio y no otra cosa? ¿Porque somos seres conscientes y la valoramos mucho? Por algún sitio, Pinker (creo que fue él, o Dawkins) dice que esto es como un ciempiés tomando como criterio de valor moral que los animales tengan muchas patas.

    A mí me parece que se puede argumentar que la conciencia es el rasgo más valioso porque…bueno, sólo desde la conciencia podemos decir y pensar todo esto (!). Es como una base, un sustrato para el debate, la lógica y todo lo que queramos. Así que es posible argumentar, incluso basándonos en la evidencia empírica, que la conciencia merece una consideración ética especial. O que es un criterio fuerte. Ahí podríamos incluir a los grandes primates y algún que otro bicho, IAs, alienígenas inteligentes y demás.

    • artir says:

      Paulo: Sí, por ahí va la cosa: más que por el sustrato material, por los procesos mentales que es capaz de desarrollar. Sin embargo, nuevamente nos encontramos con la problemática: un infante no tiene tanta capacidad de pensamiento consciente como un adulto. El citado Singer, por razones similares, llega a justificar el infanticidio, conclusión que a la mayoría nos parece inquietante.

      Sobre los derechos animales, el tema requeriría otro post. Derechos en el sentido usual no tendrían, salvo -quizás- los grandes primates, pero puede que no debiéramos maltratarlos. (¿Pero por qué comer sí? ¿Y experimentar? etc..) Son, como digo, otras cuestiones.

      Yo como veo el tema de persona es como un gradiente: No es “Esto es persona” y “Esto no es persona”, sino que “Esto es más persona que esto otro”. Intentar encontrar un punto de corte se antoja complicado.

  3. Pingback: Abortocalipsis IV: Malos argumentos a favor del aborto | Artir contra el mundo

  4. Pingback: 9 malos argumentos para defender el aborto según un abortista | Duarte falcó

  5. Pingback: Abortocalipsis VI: La solución para el dilema del aborto | El blog de Artir

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