Bitcoin: el debate continúa

Escribió ya hace tiempo David de Bedoya una excelente réplica a mi artículo inicial sobre Bitcoin y procedo a matizar un par de puntos.

Antes de nada, pondré unos cuantos enlaces de discusiones interesantes sobre Bitcoin que han acontecido desde entonces:

El debate Rallo-Sala i Martin

Algunos posts de algunos bloggers a los que sigo

Un par de vídeos

Y ya entrando en el artículo que replico, no tengo nada que comentar a las partes I, II yIII salvo destacar la observación que hace David de que la propuesta de los 21 millones de Bitcoin está lejos de ser óptima, observación que comparto. La base monetaria debe crecer a un ritmo tal que el valor de la unidad monetaria sea estable, cosa que ya se ha dicho en el anterior post. Mientras una mayor velocidad del dinero compensase una mayor demanda de dinero sobre una base fija de la misma, no habría problema. El problema viene cuando esto no sucede, momento en el cual no queda otra que producir más dinero. El problema, por supuesto, es cuándo y cuánto producir. Volveré sobre el tema después.

Llegados a la parte IV nos encontramos con una curiosa afirmación

“BitCoin sólo cumple todas las cualidades descritas con anterioridad cuando quiebra sus propiedades. Es decir, o bien cuando realmente es configurado como dinero y no como sistema crediticio (en cuyo caso entraríamos en otro debate completamente distinto y es si BitCoin puede, realmente, servir como ancla de la deuda, siendo mi opinión que no es posible al ser simplemente un medio de pago), o bien cuando aumenta la cantidad en circulación para permitir el correcto funcionamiento del sistema crediticio o bien cuando hace públicas sus transacciones para permitir, de nuevo, el correcto funcionamiento del sistema crediticio.”

Sobre ello: Bitcoin pretende ser dinero, no sólo un medio de pago. Nunca ha sido ni será sistema crediticio pues no es pasivo de nadie. Cosa distinta y bien posible es montar un sistema de crédito encima de Bitcon. Sobre lo de hacer públicas sus transacciones, un par de notas: es cierto que si yo ahora realizo una transacción quien la recibe puede ver cuál es mi ‘cuenta’, qué transacciones ha hecho y cuántos Bitcoin posee. En una sociedad que usase Bitcoin este problema sería perfectamente solventable vía bancos de Bitcoin que sean los tenedores de las mismas, teniendo los usuarios medios de pago denominados en Bitcoin, de igual manera a lo propuesto por los teóricos de la banca libre con patrón oro (y reserva fraccionaria), pero con Bitcoin en vez del áureo metal. ¿No atentaría esto contra la ‘gracia’ de Bitcoin de poder desligarse del sistema bancario, no tener que registrarse en ningún lugar y demás? Sí: Hoy es útil en parte por eso, pero en el supuesto con el que se comenzó este debate (Que Bitcoin es una moneda asentada en libre mercado), ya no tendría tanto sentido esa anonimidad. Un usuario dado podría seguir empleándola, o incluso emplear un mero pool de bitcoins online desde el que mandase e hiciese transacciones. Desde fuera se vería una gran cuenta con Bitcoins (O varias), pero no a quién pertenece cada transacción ni quién tiene cuántas Bitcoin, ya que ésto serían apuntes en el ordenador de la pool.

A continuación,

 Sin embargo, en sí mismo, BitCoin no es nada. Su valor deriva de su función como medio de cambio. Por ello aseguro que no es posible escapar del sistema en caso de que éste se pusiera arefinanciar deuda, porque incluso aunque todas las inversiones de un sistema crediticio basado únicamente en BitCoin se liquidarán (imaginemos un balance único a nivel mundial cuyos activos, todos, se liquidan y se pagan sus pasivos), en ese caso, el pago se haría en BitCoin, es decir, en un bien que sirve como medio de cambio. Al final, el sistema encerraría a sus usuarios sin ningún tipo de válvula de escape y por ello mantengo que es un sistema que funciona como si fuera un sistema crediticio.

La primera afirmación es totalmente cierta: Bitcoin no es ni chartal (o fiat, aquel que es exigido como impuesto) ni mercancía (como el oro, que tiene otra utilidad). Es un dinero puramente fiduciario, ciertamente.

La siguiente afirmación, que Bitcoin no permite salir del sistema (atesorar?) partiendo de que Bitcoin sólo es medio de intercambio. ¿Y por qué no depósito de valor? – nuevamente, estamos bajo la hipótesis de que éste ha logrado estabilizarse-. ¿Y cómo va el sistema a refinancier deuda? Si es el sistema entendido como la red Bitcoin, no tiene sentido plantear la pregunta: estaríamos hablando de usuarios individuales que la refinancian. ¿El sistema bancario de Bitcoin? En ese caso, bancos con Bitcoins. El análisis es exactamente igual punto por punto al que se la aplicaría al oro, sea usado como dinero directa o indirectamente.

A continuación,

En segundo lugar, imaginemos que con la fijación de los 21.000.000 logran el objetivo de reducir la velocidad del dinero. En ese caso los precios se desplomarían. Imaginen que esto ocurre en la situación actual. Los precios se desploman con fuerza (tenemos la velocidad del dinero por los suelos) y nuestros bancos centrales luchando con fiereza por lograr algo de inflación (sin éxito) para conseguir frenar el ciclo deflacionario. Con BitCoin tal circunstancia sería imposible (puesto que no se podría imprimir) y la iliquidez masiva de los agentes se pagaría con una deflación – me atrevo a decir – perpetua. ¿Qué implicaciones tiene esto? Pues que el sistema crediticio basado en BitCoin colapsaría, puesto que nadie querría prestar dinero (ya que ese dinero se iría revalorizando de manera rapidísima en manos del deudor) y el sistema crediticio se acabaría. ¿Por qué esto no ocurre en el oro? Porque te permite mudarte del sistema crediticio (letras reales y billetes bancarios) al dinero (oro).

Lo que comentaba antes: el problema de la deflación y los 21 millones de unidades que trataré después, pues es un punto realmente interesante. Sin embargo, luego sigue que un hipotético sistema crediticio basado en bitcoin colapsaría. A fin de cuentas, si el dinero es una inversión que renta un, digamos 4% anual, ¿Para qué prestar? Para obtener más de ese 4%, por supuesto. El problema sería que esa excesiva sobrevaloración del dinero mataría todo proyecto cuya TIR fuese inferior a ese 4%. La deflación, ciertamente es algo a evitar. Por último, se dice que esto no ocurre con el oro porque uno puede salirse del sistema crediticio y resguardarse en el oro. ¿Y uno no puede salirse de un sistema crediticio en Bitcoin y resguardarse en las Bitcoin per se? No veo cómo no.

Luego

En tercer y último lugar, ¿a quién le interesa un sistema crediticio secreto? Si un acreedor concede un préstamo para que el deudor adquiera una casa y quiere la casa en garantía, esa casa tendrá que quedar “señalada” por el acreedor, gravada con una hipoteca visible a todo el mundo, se quiebra el secreto. Así como con multitud de préstamos en los que interesa sobremanera que el deudor esté bien identificado.

Repito que Bitcoin no es un sistema crediticio. (Nadie te debe Bitcoins ni los debes por el mero hecho de tenerlos). El resto de la crítica es correcta. Pero en una sociedad donde el secreto no fuese prioritario y hubiese banca de Bitcoin, no tendríamos ese problema. Hoy en día, un sistema crediticio secreto en Bitcoin sería posible mediante redes de confianza (como Bitcoin-otc) que permiten a los usuarios votarse entre sí tras cada transacción satisfactoria, a la manera de Ebay, por ejemplo. Es bastante rudimentario, pero es el precio a pagar por el secreto. (Que nuevamente, en una sociedad libre no sería algo generalizado)

En resumen, Bitcoin puede ser perfectamente un depósito de valor y medio de cambio sin problema alguno, siempre y cuando lograse una masa crítica de usuarios y resolviese el problema deflacionario, que estoy dejando para el final.

Llegados al punto V, nos encontramos con que

El oro se distingue de BitCoin en tanto el deudor tiene un activo que, parafraseando a Thornton, ya no es deuda de nadie más, ya no es una obligación de nada, eres propietario de un bien, no titular de un derecho. Incluso aunque puedas ser propietario de un BitCoin, en realidad, tienes una expectativa de poder intercambiar ese bien, el BitCoin.

El oro, a su vez, también puede adaptarse a las modernas tecnologías para coger otras cualidades señaladas de BitCoin mediante la virtualización de los certificados de oro (que aunque pueda existir la duda de si son bienes presentes o bienes futuros, para operaciones de diario y de pocket money nos valen.

Al final, lo importante de un buen dinero es que regule el sistema crediticio. Y para ello no basta con generar los suficientes incentivos como para que los bancos sean prudentes (maniatando al Estado, por ejemplo) sino que resulta imprescindible que los pasivos sean convertibles en algo que quede fuera de dicho sistema crediticio. Pues bien, ese algo es el oro. Y no puede ser BitCoin.

Bien. El oro, efectivamente, es un bien que no es deuda de nadie más. Y parece darse a entender que Bitcoin no lo es, cosa que cuadraría con las menciones de ser un “sistema crediticio”.  ¿Por qué no? Es cierto que al tener un Bitcoin tienes la expectativa de poder intercambiarlo, pero en idéntica situación está el tenedor de oro. Bien rápido correrían a cambiarlo por otros bienes si al día siguiente supiesen que ya nadie fuese a aceptarlo como medio de cambio nunca más – suposición altamente dudosa, ciertamente, ya que la posibilidad de remonetización del bien dinerario con más recorrido del mundo siempre está ahí-. El valor no monetario del oro sería un orden de magnitud inferior al actual o incluso menos. Si un dinero vale tanto es porque tiene es útil como tal. (Y ser útil como tal engloba una serie de propiedades que contribuyen al atributo general de la ‘dinerabilidad’). Sobre el párrafo final, vuelvo a comentar que no termino de ver el que parece ser el punto central de la réplica a mi post inicial: el hecho de que Bitcoin no deje huir del sistema. Y repito que no veo cómo no., siempre que Bitcoin alcanzase el estatus de depósito de valor.

For the lulz: el problema deflacionario

Ahora, la parte interesante: El problema de los 21 millones de unidades y la deflación.

Una de la críticas más habituales contra el oro (y en este caso contra Bitcoin) es el problema deflacionario: Si la base monetaria no crece al ritmo necesario como para compensar la deflación (Si la velocidad del dinero incrementada no fuese suficiente), se producirá dicho fenómeno. Bitcoin ya hemos visto que tiene ese problema al tener un límite de 21 millones de unidades. Si un programador cambiase ese límite y permitiese emitir más Bitcoin, no sólo sus Bitcoins no serían compatibles con las ya existentes (Salvo que todos decidiesen usarlas, pasándose a su versión), sino que la comunidad Bitcoin repudiaría el empleo del nombre ‘Bitcoin’ para dicha moneda) https://en.bitcoin.it/wiki/Prohibited_changes .

El oro adolece de exactamente lo mismo: la cantidad de oro en la Tierra es fija. Sí, es posible conseguir más con minería espacial o mediante reacciones de fisión. La segunda opción está aún lejana en el tiempo. La primera es algo más cercana, pero las empresas que están en ese negocio (como Planetary Resources) ya han anunciado que a corto-medio plazo la idea no es traer recursos a la tierra, y aunque se pudiese, la cantidad necesaria podría no ser suficiente pare frenar la hipotética deflación. La teoría económica diría “Bueno, pues si el oro se encarece, se dedicarán más recursos a minar oro y a extraerlo, aumentará su oferta y se estabilizará su valor.” Eso presupone que hay oro ilimitado y que se va a poder aumentar el ritmo de extracción a la velocidad suficiente como para evitar deflación. Pongo ambas proposiciones en duda. El oro y bitcoin habrían de bastarse con una mayor velocidad del dinero para evitar la deflación.

No obstante, el concepto de dinero digital (Si la comunidad finalmente rectificase, también Bitcoin) puede extenderse con más facilidad. El oro no. Lo que necesita el buen dinero es básicamente que se produzca si su coste de producción unitario es inferior a la unidad. En el caso del dinero digital, ese ancla lo provee la electricidad. Una propuesta de algoritmo sería hace que la dificultad de minaro fuese exponencialmente creciente, para contrarrestar la ley de Moore, pero que a diferencia de Bitcoin, no varíe para mantener una tasa de crecimiento estable. Si la dificultad de minado ha subido, pongamos, de 100 a 1000 y a 1000 no es rentable minar, y se deja de minar, la dificultad debería quedarse ahí. Eventualmente la demanda de dinero haría que nuevamente fuese rentable y se minase. Esto sería tan fácil como encender o comprar unos ordenadores, cosa más fácil, parece ser, que abrir explotaciones mineras. En este sentido, el dinero digital (Y nuevamente, si la comunidad rectificase, Bitcoin) es superior al oro.

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